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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

POLÍTICA: tapa lo urgente e importante

¿QUÉ CAMBIÓ?

  

  • Eduardo Antonio Burgstaller Muñoz   

Pensar que años y años tuvimos la esperanza de ver gobiernos distintos, con ideas distintas, con procedimientos distintos, con maneras de actuar distintas. La mayoría, y quien escribe esta nota, creímos que por fin, con la caída del coloradismo, todo mejoraría, en forma lenta pero segura iríamos mejorando en todo sentido. Pero, a ver, ¿qué cambio? Nada de nada. Itaipú y Yacyretá, con funcionarios y sueldos de 1er. mundo, con viajes increíbles, sin formación profesional por parte de muchos funcionarios, como única carta de presentación el amiguismo y un simple color de pañuelo, que solo cambio del rojo al azul. Servicios un desastre, la ANDE con apagones a cada rato, con un servicio desastroso; la Essap destrozando todas las calles y avenidas, y hasta se dan el tupé de afirmar que esto va para rato; Copaco. cuyas facturas no llegan a tiempo a los clientes, quienes deben acudir a ventanillas de la empresa, y se encuentran que con el pago, la misma no expide facturas, sino un simple recibo de dinero.   

 

Los teléfonos de quejas, si tienes la suerte de que te atiendan, son en vano, pues jamás acuden a solucionar los inconvenientes.

 

A pesar de la nueva administración municipal, los baches se enseñorean. Conste que dicen haber tapado miles, pero tan grande es la multiplicación de estos, que el trabajo no se ve. Multas a distancia a víctimas automovilistas por parte de municipios como Ypacaraí, Ñemby, etc., por los que desgraciadamente hay que pasar con destinos más remotos. Obras como el viaducto de República Argentina, atrasadísimo en los trabajos, las obras sobre Santa Rosa, a más de cuatro meses de su iniciación, allí están, con vecinos desesperados y atascamientos en el tránsito por todas partes. Ni hablemos de lo que sucede en ministerios, Justicia Electoral, IPS, etc. Dios mío, enséñanos la solución. Ya no por nosotros, sino por nuestros nietos, que a este paso, y con estas “autoridades actuales”, nada encontrarán. Mi Paraguay querido, qué bajo te llevaron.  

 

 

DESIGNACIÓN DEL FISCAL GENERAL DEL ESTADO

  • Tranquilino Duarte

El Fiscal General del Estado es el órgano máximo del Ministerio Público, el que forma parte del Poder Judicial, como “custodio de nuestra Constitución Nacional”, según lo establecen sus artículos 247 y 266.-

Por otra parte el “Consejo de la Magistratura” también es otro órgano del Poder Judicial que tiene la facultad de ser también “custodio de la Constitución Nacional”.-

El Fiscal General del Estado, es el órgano máximo del Ministerio Público, el que, a los efectos de su designación, se requiere el cumplimiento ineludible de tres requisitos, según resulta del art. 269 de la C.N, a saber:

a) Que el Consejo de la Magistratura proponga al Poder Ejecutivo una terna de candidatos.-

Esta terna ha de resultar de un acto jurídico administrativo dictado por ese Consejo integrado por un miembro de la Corte Suprema de Justicia, un representante del Poder Ejecutivo, un Senador, un Diputado, dos abogados de la matrícula, un profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional y un profesor de las Facultades de Derecho de las Universidades privadas, según lo dispone el art. 262 de la C.N.-

b) Una vez que el Consejo de la Magistratura presenta la terna de

candidatos al Poder Ejecutivo, este órgano no tiene la obligación de aceptarla sino que por el contrario tiene el poder jurídico discrecional de rechazar a todos o a algunos de ellos y hacer saber al Consejo de la Magistratura de que debe sustituir por otro u otros, para luego decidir por alguno de los candidatos de la terna.-

c) Igualmente en el supuesto de que el Poder Ejecutivo acepte a uno de

los candidatos de la terna propuestos por el Consejo de la Magistratura, necesariamente para su designación, previamente deberá requerir el Acuerdo del Senado.-

En tal caso, el Senado no tiene la obligación de conceder ese Acuerdo que solicite el Poder Ejecutivo sino que, por el contrario, es absolutamente discrecional la decisión de la Cámara de Senadores de concederlo o no, puesto que, al igual que la del Poder Ejecutivo, es una facultad discrecional de éste órgano del Poder Legislativo, cuya decisión, será también, un acto jurídico administrativo, discrecional, político y de gobierno, dictado en ejercicio de sus legítimas potestades, por lo que nada permite hablar de abuso o desviación de poder. En consecuencia no será pasible de recurso de inconstitucionalidad por ante la Corte Suprema de Justicia, ya sea por vía de acción o de excepción, de oficio o a petición de parte interesada.-

De lo expuesto resulta, que la discrecionalidad supone que la decisión administrativa no es un acto reglado o sea que necesariamente el Poder Ejecutivo debe aceptar uno de los candidatos de la terna que proponga el Consejo de la Magistratura ni que la Cámara de Senadores tenga que prestar acuerdo al candidato de la terna que proponga el Poder Ejecutivo.-

Realizadas estas precisiones, sustancialmente jurídicas y atento a las publicaciones de prensa que denuncian la falta de idoneidad y capacidad necesarias para el ejercicio del cargo, de los candidatos de la terna propuesta por el Consejo de la Magistratura, que se exige a cualquier persona que ingrese en la función pública (art. 14 Ley 1.626/00), indudablemente que sería altamente perjudicial a nuestro proceso democrático, que el Poder Ejecutivo elija a uno de esos candidatos o en su defecto que la Cámara de Senadores preste Acuerdo al que proponga el Poder Ejecutivo para ocupar el cargo de Fiscal General del Estado, cuyo cometido esencial es el de ser “custodio de la Constitución Nacional” (art. 247) y de “velar por el respeto de los derechos y las garantías Constitucionales” (art. 268).-

 

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales

Residente en la ciudad de Montevideo - Uruguay   

CIUDAD CAÓTICA | CASI UNA ESTAFA

  • Por Erwing Rommel Gómez

Ser periodista, cubrir toda la información relacionada con la Municipalidad de Asunción -que obliga a recorrer los barrios y ser "famoso" entre la gente o escarbar en la gestión de cada administración comunal- y vivir en la Capital, pueden convertirse en un verdadero infierno. Las quejas y los reclamos de las personas contra la ineficiencia de las autoridades de turno, que ven a cada hombre de prensa como el salvador capitalino, te persiguen sin piedad a dondequiera que vayas, en el karaoke, en el encuentro de fútbol de fin de semana, en una reunión de amigos, etc.

Y en trance de una función que nada tiene que envidiar a un sacerdote en el confesionario, ya que lo que diga el comunicador es tomado como santa palabra, lo que más quebranta al contribuyente asunceno es el hecho de pagar por servicios que son cobrados como si fueran de primer mundo, pero que al no ser prestados de manera efectiva, no hacen otra cosa que convertir cada vecindario en un sitio lleno de problemas y precariedades.

 

"¡Qué pucha!... pago cada año G. 3 millones en impuesto inmobiliario y tasas de conservación de pavimento y barrido y limpieza, pero mi calle está un desastre", es el "disco rayado" de los frentistas que no tienen en ninguna legislación vigente alguna tabla que les permita flotar y defenderse de una situación que raya con la estafa.

 

Algunos tibios intentos de algunas organizaciones sociales o barriales en pos de cambiar la triste realidad de abuso económico contra la castigada población cayeron siempre en saco roto. Todo queda en el oparei y los políticos, a la hora de postularse para ocupar la titularidad de la Comuna capitalina, ofrecen descaradas propuestas de solución para viejos dramas que parecen tener vida eterna.

 

Vivir sobre una arteria con empedrado es sinónimo de salir cada día a la vía pública y encontrarse con una calle hundida y deformada, con basuras volando por todas partes y efluentes cloacales que no hacen otra cosa que poluir sensiblemente el medio ambiente y llenar la zona de molestos insectos. Al final uno sabe que ese panorama difícilmente vaya a ser subsanado por el Municipio.

 

Cada intendente que accede al cargo tiene un discurso levemente diferente a sus antecesores, cargado de promesas, pero que en el fondo es lo mismo que igual, ya que los dramas de una ciudad que va creciendo de manera desordenada se mantienen a través de los tiempos.

 

Hoy, Arnaldo Samaniego asegura que no hace falta suprimir aquellos servicios que no se prestan y por los cuales se vienen pagando millonarias sumas, como plantean algunos concejales, sino llevarlos a la práctica, como corresponde. Lo que el jefe comunal no aclara es cómo piensa hacerlo, cuando que el 80% de la recaudación es destinado al salario de los más de 6.800 funcionarios municipales, que en su mayoría son administrativos y no de la parte operativa, que es lo que necesita para revertir el sombrío panorama que afecta a los asuncenos.

 

Como no existe una fórmula mágica para lograr que los munícipes cumplan con la misión para la cual fueron electos y reviertan en buenos servicios el dinero pagado por los contribuyentes, en mi condición de periodista no encuentro otra forma más que lanzar frases esperanzadoras o de consuelo a quienes me consultan qué hacer para regularizar esto o aquello; mientras pienso cómo eliminar la montaña de basura que se pudre en la esquina, cómo cerrar el profundo bache que puede matar a algún motociclista o lograr que algún barrendero saque las malezas y limpie mi precario empedrado.

LUGO CONTRADICE SU PROMESA DE GOBERNAR CON AUSTERIDAD

 

  

“Queremos recobrar ese valor de los gobiernos que conjugaron honestidad y austeridad como ecuación del supremo sacrificio por la patria (…) Un signo de este tiempo nuevo será la austeridad. Pondremos especial énfasis en el control de los bienes públicos evitando la eternización del despilfarro que unos ostentan mientras la gran mayoría, el gran país, sufre diversas carencias”. ¡Quién lo hubiera dicho! Las propias palabras pronunciadas solemnemente por el presidente Fernando Lugo el 15 de agosto de 2008, en ocasión de su asunción del mando, contradicen y condenan su actual actuación pública en ejercicio del poder.   

La “austeridad” prometida se esfumó cuando el presidente Fernando Lugo comenzó a incorporar a sus familiares y amigos en distintos cargos públicos. No solamente con el reciente nombramiento de su sobrino Daniel Maidana Lugo en la Entidad Binacional Yacyretá –donde ya había colocado a otro presunto pariente, Guillermo Paciello–, sino también con las pasadas designaciones de sus otros dos sobrinos, Guillermo y Fernando, en Itaipú y Yacyretá, respectivamente.   

 

Cuando comenzaron a arreciar las primeras críticas, el Mandatario pretendió justificar su proceder con una humorada, diciendo que sus familiares tienen derecho a trabajar como cualquier ciudadano. Es cierto, en parte le asistió la razón, tienen ese derecho, pero no a costillas del erario, de los contribuyentes, ni en virtud del poder que él tiene en su carácter de máximo administrador del Estado paraguayo.   

 

Por lo demás, poco caso hizo el Presidente a los cuestionamientos, y siguió actuando con desembozado nepotismo, colocando en puestos clave a sus amigos (Marcial Congo y Walter Rojas, por ejemplo, o Pablino Cáceres, a quien ubicó generosamente en Yacyretá luego de echarlo de la Secretaría de Acción Social), así como a los amigos de sus amigos.   

 

Por otra parte, la ciudadanía tampoco percibe ningún atisbo de “austeridad” en la determinación del Ejecutivo de asignar al ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Lacognata, un impresionante salario de 59 millones de guaraníes en calidad de consejero de la Itaipú Binacional. Argumenta el señor canciller que ello no infringe la ley. Es cierto, pero sí la ética y su palabra, puesto que al momento de ser nombrado como miembro del Consejo había advertido que no se acogería al salario de la mencionada entidad.   

 

Tampoco prevaleció la austeridad en la muy cuestionada decisión de la ministra de Salud Pública, Esperanza Martínez, de autoasignarse una “gratificación” de 31 millones de guaraníes en concepto de “buen desempeño”, calificación que ella misma se atribuyó.   

 

Nadie puede dar fe de que el actual gobierno esté “evitando la eternización del despilfarro” cuando este tipo de conductas continúan repitiéndose de manera incesante. Y no se trata solamente de la vulneración de leyes concretas, como la número 2777/05, “Que prohíbe el nepotismo en la función pública”; no, no es eso lo más grave del asunto. Lo más desagradable es la desilusión que implica para la gente el saberse estafada en las esperanzas que había cifrado en un gobierno que prometía y no se cansa de proclamar que es la encarnación purísima del “cambio”; en un Presidente que el día mismo de su toma de posesión anunció de forma solemne ante seis millones de paraguayos que “un signo de este tiempo nuevo será la austeridad”.   

 

Desencanto, decepción, frustración. Estos son algunos de los adjetivos que mejor expresan el estado de ánimo de las paraguayas y los paraguayos al llegar a cumplirse la mitad del mandato constitucional de un gobierno que había prometido grandes transformaciones. Lejos está Fernando Lugo de aquel 15 de agosto. Infinitamente distante de aquel “paisaje social” que le inspiró un día al sacerdocio “en los albores de una Iglesia nueva que se comprometía a calzar esas sandalias que caminan con las tribulaciones y alegrías de la gente”, como nos relató el día de su asunción al mando.   

 

El presidente Lugo debe comprender que es difícil para la gente seguir manteniendo su confianza en alguien cuyo testimonio personal no tiene conexión directa con los principios que tan vehementemente había proclamado al comienzo de un tiempo que todos, como él nos prometió, creíamos verdaderamente “nuevo”, pero como recién está en la mitad de su mandato, todavía tiene tiempo y muchas oportunidades para reivindicarse. Por el bien del país.

http://www.abc.com.py/nota/lugo-contradice-su-promesa-de-gobernar-con-austeridad/

LOS PERIODISTAS Y EL TRABAJO EN LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS EN EL PARAGUAY

  • Por José  Ferreira Lugo

Históricamente se tiene la visión de que el trabajo comunicacional dentro de una institución pública en el Paraguay debe orientarse hacia el posicionamiento personal y mediático, de la autoridad temporal de turno y dejar de lado u obviar la responsabilidad implícita de proyectar una imagen corporativa y que debería adquirir una dimensión estratégica dentro del establecimiento.

La pertinencia comunicacional es muy importante tanto dentro del ámbito inter e intrainstitucional porque conlleva el objetivo de facilitar el acceso a la información pública, tema pendiente en el Paraguay, pero cada vez más necesario para transparentar la noble misión de la función pública.

     Los decisores  institucionales de este país, al menos en la teoría,  tienen bajo su responsabilidad el cuidado, manejo y administración de la cosa pública, para el  beneficio del bien común, pero a la hora de rendir cuentas a “ese público” retacea, filtra y hace todo lo posible para domesticar la información publica .

 

     Ante esto, el trabajador de la comunicación debe orientar su trabajo en  prestar un servicio público eficiente y satisfacer las demandas de la sociedad encuadrada dentro de valores compartidos  que promuevan los derechos humanos  y la dignidad de las personas. Sobre este proceso se basa las necesidades informativas de los medios masivos y alternativos de comunicación del Paraguay actualmente.

 

     El que trabaja con la comunicación, y fundamentalmente en el sector público no debería tener ningún interés en conflicto alguno, aun cuando se puede creer que una decisión o medida tomada tienen que ser antagónicas en sus códigos de conductas  entre la institución pública y los medios masivos de comunicación. Sin embargo, esos códigos deberían compartir muchos principios dentro de una democracia.

 

     La información, como tal,  es y será siempre de interés de la ciudadanía y  debería ser manejada en forma transparente. No hay que escatimar esfuerzos para asegurarse de que el contenido de las noticias institucionales sean precisos, y que estén libres de tendencias,  especialmente ideológicas, además de procurar que todas las partes estén representadas equitativamente. Es decir, tratar de conducir la vida profesional de acuerdo con el interés público, en reconocimiento de la confianza  ciudadana. Al fin de cuentas, esa ciudadanía es la que paga el salario del trabajador.

 

     El trabajo comunicacional no debe circunscribirse ni encasillarse como  una mera labor administrativa, o como un apéndice dentro de una institución pública,  sino que todo lo contrario, debería permear todas las actividades para  convertirse en un trabajo eminentemente directivo. Una oficina de comunicaciones públicas, y fundamentalmente, sus trabajadores, no deberían considerarse como un subsidio dentro de un esquema organizacional, sino que nace como un derecho inalienable de una sociedad libre. Es el eslabón entre la institución pública y la ciudadanía a través de los medios masivos y alternativos de comunicación.

 

     El comunicador, como funcionario público, debe tomar decisiones que deben satisfacer el interés de la gente y  de la institución, siempre acorde a sus propios valores personales y sus normas profesionales, por lo que las autoridades deben atender y entender el trabajo que debe desempeñar dentro de la institución.

 

     Las opiniones de los trabajadores de la comunicación institucional se deberían tener en cuenta a la hora de la toma de decisiones porque las instituciones públicas no pueden actuar en forma aislada del resto de la sociedad. El comunicador institucional es el que traduce la información pública, pero también escucha lo que la ciudadanía dice y traduce para la institución al cual representa, sin despojarse de su condición y oficio fundamental que cumple dentro de un engranaje social.

 

     Falta mucho en nuestro país encuadrar las labores dentro de estos parámetros, tal vez por la baja autoestima del trabajador de la comunicación, sin dejar de lado el aspecto profesional. Muchos  no están capacitados, no solamente del sector público, también los que ejercen en los medios masivos de comunicación. Pero, por sobre todas las cosas, debemos entender, como comunicadores institucionales, que la función y misión no es trabajar por la “imagen” de la persona, sino de la institución al cual  representamos, y no claudicar ante ninguna presión, ni de adentro ni de afuera.

 

EL BLOQUEO: UN HECHO ILÍCITO INTERNACIONAL

  • Luis Enrique Chase Plate

Cuando concluía el año 2010, sucedió un terrible bloqueo económico de los ríos Paraguay y Paraná a las embarcaciones comerciales de nuestro país. Sin argumento válido, el representante diplomático argentino intentó justificar este hecho ilícito internacional diciendo que se trataba de un bloqueo de un sindicato de obreros marítimos, que no era una cuestión estatal, sino privada. Fue una insólita contradicción, que solo ponía en evidencia que en ese país, caro al sentimiento paraguayo, los sindicatos estaban por encima del propio Estado y del orden jurídico nacional e internacional.   

Ahora que ha pasado, aparentemente, el problema que tanto daño ocasionó al Paraguay, y ante el peligro de que esta actitud vuelva  a repetirse, creo conveniente hacer algunas reflexiones. El Paraguay ha estado desde el mismo momento de su independencia de 1811, por efecto de la presión de las Provincias Unidas del Río de la Plata, sometido al Puerto Preciso de Santa Fe, en donde se obligaba a bajar de las embarcaciones sus productos de exportación, que seguían lentamente en carretas hasta Buenos Aires, la capital del Virreinato del Río de la Plata, creada en 1776. De este Virreinato formaba parte nuestro país. Dos acontecimientos marcan un hito para el Paraguay independiente: primero, el Tratado del 12 de octubre de 1811 que reconoce la independencia del Paraguay y, en la práctica, el Derecho Fluvial o la libre navegación de los ríos, antes de la consagración por la Convención de Viena de 1815. Segundo, el Congreso paraguayo de 1813, que establece la primera República del Sur, con la ruptura definitiva de todo sometimiento a España y a Buenos Aires. En ambos casos, fue la habilidad de la extraordinaria inteligencia y la sagacidad política del Dr. José Gaspar de Francia.   

 

Durante todo el siglo XIX y parte del XX fue siempre una verdadera tragedia el entorpecimiento de la libre navegación de los ríos Paraguay y Paraná, cursos de agua que separan y atraviesan territorios de varios Estados, llamados ríos contiguos o fronterizos. Después de innumerables vicisitudes, hoy ya nadie puede discutir el principio universal de la libre navegación de los ríos, codificado por el Derecho Internacional. La teoría ha venido siendo elaborada ya desde el siglo XVI por juristas tan famosos como Grocio y Wattel, y la propia Revolución Francesa decretó que todos los Estados ribereños tienen un derecho natural de acceso al mar. Sin embargo, el “puerto preciso” siguió imponiéndose a nuestra República, a pesar de los convenios o instrumentos internacionales sobre la materia, como el Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación de 1856, que nunca se cumplió; y el propio Tratado de Navegación entre el Paraguay y la Argentina, suscrito en Buenos Aires el 23 de enero de 1967. El Art. 1 de este Tratado prescribe que “la navegación por los ríos Paraguay, Paraná y de la Plata dentro de la jurisdicción de ambas Altas Partes Contratantes es libre para los buques o cualquier tipo de embarcación, con o sin propulsión propia, de cualquier tonelaje o cualquiera fuere su fuerza motriz”.   

 

Evidentemente, el Estado paraguayo, ante los sucesos de fines de 2010 que bloquearon los ríos Paraguay y Paraná, vías fluviales de interés internacional, debería estar muy alerta. Los daños producidos al comercio internacional de nuestro país y a la empresa privada han sido cuantiosos. Algunos observadores advirtieron que el bloqueo fue posible por la propia “inacción” del Gobierno argentino, que estaba obligado por el Derecho Internacional, el Tratado de 1967 y el Tratado del Mercosur a hacer respetar la libertad de navegación, la igualdad de trato y la prohibición de toda discriminación entre los Estados en el ejercicio de la navegación. Para ello, el Gobierno argentino tiene la potestad de la conducción de los órganos encargados del ejercicio del poder. Y para ese ejercicio puede hacer uso de la coercibilidad que admite la posibilidad del uso de la fuerza para hacer efectivo el cumplimiento de las leyes nacionales e internacionales.   

 

Los ríos Paraguay, Paraná y de la Plata están sujetos a un régimen de internacionalización. Constituyen instrumentos de la vida económica internacional, y para nuestro país una vía indispensable para la salida al mar. Ninguno de los Estados ribereños puede adoptar medidas unilaterales que perjudiquen la utilización económica de estos ríos y que violen el respeto a los derechos de la soberanía local de cada uno de los Estados. El bloqueo de los ríos nombrados es una violación de una obligación internacional que ha ocasionado un daño muy grande al Paraguay. Constituye un hecho ilícito internacional con responsabilidad internacional, imputable al país que lo ocasiona. Ante tales hechos, existe la obligación de la reparación del daño. El Tribunal de la Haya, en un famoso caso similar, ha expresado que “es un principio de Derecho Internacional, e incluso una concepción general del derecho, que toda violación de un compromiso implica obligación de reparar”.

 

Cuando el gobernador Manuel Rosas decretó el bloqueo del Paraguay, en 1844, el presidente Carlos Antonio López formuló una enérgica protesta en una carta al citado gobernador porteño, que expresaba que “el pueblo paraguayo es inconquistable; puede ser destruido por alguna grande potencia, mas no será esclavizada por ninguna”. Es un ejemplo de cómo, en la política exterior, se debe defender a la nación paraguaya: con firmeza y coraje, en los momentos más difíciles.    

 

Profesor de Derecho

Profesor titular de la UNA

 

LOS COLORADOS Y EL RESTO

 

Por Antonio López

Pese a que para las presidenciales del 2013, aún faltan casi dos años, será este 2011 el que comience a marcar la tendencia de cómo se irá desarrollando el partido que culminará con las elecciones generales. A juzgar por como se viene presentando la situación, son los colorados los que tienen un panorama más alentador.

El año apunta a ser en gran parte electoral. Colorados y liberales están embarcados en lo que serán las internas (ANR) y la convención (PLRA), ambas previstas para el próximo mes de marzo. También los otros partidos y movimientos, los que originalmente componían la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), solo piensan ya en las presidenciales del 2013.

Y es aquí donde entran a jugar las diferencias entre los colorados y el resto. La ANR es un partido que en estos momentos está buscando recomponerse de una dura derrota, lo que en cierta forma le favorece. Es cierto, la puja interna es bastante agresiva, pero terminada esta, siempre está presente la unidad, para enfrentar cualquier elección a nivel nacional. Sin embargo, es otra la situación que se presenta del lado opuesto, ya que la diversidad de sectores hace que una unidad de criterio sea muy difícil de lograr. Es decir, los colorados se “pelearán” entre colorados, y los otros entre varios partidos o movimientos.

 

Analizando superficialmente lo que ocurre o puede llagar a ocurrir en lo que en el 2008 se dio en llamarse APC, vemos que ya surgen varios nombres como posibles candidatos, pero con la contra de que no todos son del mismo partido o de la misma ideología. Del lado liberal suenan varios postulantes, de la izquierda también otros tantos, y del sector oviedista, otro. El único partido que por ahora se mantiene casi al margen es Patria Querida.

 

Pero… ¿cómo se podrá congeniar y llegar a una alianza, con tantos nombres que flotan en el aire? Esa es la pregunta que solo los que pretenden hacer frente a la ANR deberán responder. Y la respuesta deberá indefectiblemente estar despojada de todo egoísmo, o de lo contrario el futuro para ellos será negro. O sea, cuanto menos intención de desprendimiento haya, mayor será la chance de quedarse con las manos vacías.

 

El panorama de los “aliancistas” no es bueno, ya que las posturas mostradas hasta el momento no están precisamente despojadas de egoísmo. A más de eso, el oviedismo está jugando un papel preponderante en esta división, puesto que también quiere meterse en la “pelea” por las presidenciales. Y es sabido que su líder, el general (SR) Lino Oviedo, lejos está de tener intenciones de ceder su candidatura.

 

Los liberales están en la misma tesitura, y la izquierda, el otro brazo de la APC, no quiere ceder espacios, y es más, ya lanzó algunos nombres como posibles postulantes para tomar el lugar que dejará Fernando Lugo.

 

Pese a que para las presidenciales del 2013 aún faltan casi dos años, será este 2011 el que comience a marcar la tendencia de cómo se irá desarrollando el partido que culminará con las elecciones generales. A juzgar por como se viene presentando la situación, son los colorados los que tienen un panorama mas alentador.

 

La conocida frase de divide y triunfarás, está jugando a favor de la ANR, aunque es cierto, no son los colorados los que están causando división en el otro bando, pero no se puede negar que les viene como anillo al dedo.

 

NUEVO CRIMEN DEL INTENDENTE CÁRDENAS

Es elocuente la imagen del taxi montado sobre el separador asesino (tomada en la madrugada del sábado 5). Lo mandó colocar Roberto Cárdenas sobre Cacique Lambaré, y sólo sirve para ocasionar accidentes.

Su disfuncionalidad es más que evidente! Esa avenida es muy angosta, y encima le colocaron una mole de hormigón armado que impide adelantamientos en uno y otro sentido.

El Intendente no tiene por qué saber de construcciones ni urbanismo, pero tiene la obligación de delegar las funciones técnicas a profesionales con la cualificación apropiada. Y no lo ha hecho:

Los responsables técnicos de las obras absurdas de Lambaré, 1) son tan obsecuentes que no se animan a señalarle sus disparates al Intendente, o 2) son ignorantes. Pero ninguna de las hipótesis los exime de culpa por las construcciones asesinas que materializaron.

 

Los frecuentes accidentes sobre Cacique incriminan tanto al Intendente como a  los directores de Desarrollo urbano y Obras, que además de ser imputados por el Ministerio Público, deben ser investigados en materia de antecedentes académicos y habilitación legal para ejercer las profesiones de arquitecto e ingeniero del área civil, respectivamente.

 

Ing. Alejandro Méndez Mazó

Director Ejecutivo

Fundación Lambaré

Primer Premio Concurso de los Pueblos

 

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RECLAMAN QUE SE INVESTIGUE LA MUERTE DE CONSCRIPTOS DURANTE EL GOLPE DEL 89

POR JORGE ZÁRATE

Serpaj Py propone que el Estado investigue las muertes.

“En nuestros registros sólo tenemos anotados 20 fallecidos en el día del golpe, pero siempre se dijo que fueron muchos más”, dijo Vidal Acevedo del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) que instó a la investigación de las muertes. “Nos solidarizamos con los familiares de los soldados que perdieron sus vidas en la noche del derrocamiento del dictador Alfredo Stroessner, en nombre de todos ellos honramos la memoria, para no olvidar y nunca mas repetir”, expresó.

“El otro día un muchacho nos contó que estaba en el Escolta Presidencial durante el golpe nos dijo que efectivamente podrían ser muchos más los muertos en aquellas jornadas”, dijo Acevedo.

Recordó a su vez que “algunas familias fueron reparadas económicamente, pero no sabemos cuantos fueron los muertos, se tendría que investigar la cantidad exacta e instar a la ciudadanía que sepa más datos que los acerque”, dijo para ofrecer la línea 481333 del Serpaj, para aportar datos.

 

 

Los soldados muertos durante el golpe de Estado superarían ampliamente las cifras oficiales

Acevedo hizo la propuesta durante la conmemoración de los 13 años de la desaparición de los niños soldados Cristian Ariel Nuñez y Marcelino Gomez, que tenían 14 años cuando fueron reclutados ilegalmente. Los niños soldados oriundos de la ciudad de Caaguazú , prestaban el servicio militar obligatorio en el destacamento militar “General Patricio Colman”, de Lagerenza, Chaco, de donde desaparecieron el 3 de febrero de 1998.

 

“La versión oficial de las Fuerzas Armadas fué que los conscriptos fueron a buscar unas vacas y desaparecieron, en esa fecha estaban bajo el mando del entonces sub-teniente, hoy capitán Blas Vera”, recordó Serpaj.

 

“Si bien, el Estado Paraguayo viene cumpliendo los puntos del Acuerdo de Solución Amistosa; Pedido de perdón publico, reparación económica, Comisión de Verdad y Justicia (que aun sigue trabajando), exhibición de documental de Niños soldados en la Academil, nominación de calles con sus respectivos nombres y descubrimiento de placa frente al destacamento de donde desparecieron, hoy, a 13 años los familiares de Cristian Ariel y Marcelino siguen buscando Justicia y Verdad”, apuntó Serpaj.

 

http://ea.com.py/reclaman-que-se-investigue-la-muerte-de-conscriptos-durante-el-golpe-del-89/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+semanarioea+(E%3Fa)

EGIPTO, UNA DEMOSTRACIÓN MÁS DE QUE LA DEMOCRACIA DEPENDE DE LOS PARAGUAYOS

La situación del levantamiento popular en Egipto contra el régimen tiránico de Mubarak, cuyo derrocamiento es inminente, es una nueva lección para Latinoamérica, y por ende para el Paraguay. Constituye una demostración más de que la democracia depende fundamentalmente del factor interno, pues para la superpotencia mundial solo importa un sistema servil a sus intereses, aunque sea horrosamente opuesto a los principios democráticos y opresivamente violatorio de los derechos humanos.

Notables politólogos de América Latina han venido sosteniendo que la construcción y la institucionalización de la democracia en la región dependen exclusivamente de una política de soberanía interna. Los hechos han testimoniado reiteradamente que para los poderes centrales solo importa el servilismo a sus intereses.

 

Un ejemplo oprobioso de que la dependencia externa contradice los principios y los valores democráticos es el régimen tiránico de Egipto. Si bien ya el gobierno de Sadat fue un aliado estratégico para la actual superpotencia militar durante la Guerra Fría, luego el régimen vitalicio de Mubarak convirtió a su país -una de las cunas de la civilización universal- en decisivo enclave de su política de dominación.

 

Para el supuesto equilibrio en el Medio Oriente, se reforzó a ese régimen militar y policialmente, aun cuando el reinado de la corrupción, del narcotráfico y del lavado de dinero crecía a un ritmo acelerado y solo superado por la despiadada expansión de la pobreza, la exclusión social y el terrorismo de Estado. Esta ominosa realidad no importaba, pues en ese territorio operaba la CIA y se torturaba a los enemigos hoy en guerra, al igual que se violaban los derechos humanos de los que se oponían al ya agónico totalitarismo sultanístico de Mubarak.

 

En nuestro continente pasamos por experiencias semejantes. Nosotros padecimos la dictadura de Stroessner, que acaso no fue menos cruel y a la vez abyecto y pusilánime. Y países con tradición democrática o emergente vieron interrumpidos su proceso con sangrientos golpes de Estado y dictaduras militares. Se aceptaba alguna pseudodemocracia tutelada, pero no se toleraba el pluralismo ideológico.

 

La gradual transición democrática avanza hacia su consolidación, en forma todavía heterogénea y vulnerable, razón por la cual se han establecido las respectivas cláusulas que defienden su estabilidad y promueven su institucionalización. Estas medidas se adoptan en el marco de la integración regional. La apelación a esas cláusulas democráticas responde a la necesidad de salvaguardar, en calidad de actores responsables, la autonomía política de nuestros países.

 

El Gobierno norteamericano le pide a Egipto una "transición ordenada". Vale decir, controlada. La rebelión del pueblo y de sus intelectuales ya no tiene paciencia. Pero el superpoder teme un efecto dominó que lleve a la liberación de Irak y Afganistán, tras los sucesos de Túnez y Yemen. Nosotros, sin embargo, tenemos que apostar por la autodeterminación de los pueblos. Y aprender definitivamente la lección de que la democracia depende de los paraguayos.

 

Asegurarla es una lucha por nuestra libertad. Y por nuestro inalienable derecho a una sociedad más justa e igualitaria.

 

UN SUEÑO EN PARAGUAY

Primer mundo

  • Por Gustavo Ortiz G.

Uno de los grandes anhelos de todo paraguayo consciente, esté o no instruido, es sin lugar a dudas que este país erradique los principales males que le aquejan, y que cada vez sea más apto para vivir civilizadamente, que se respeten los derechos de los ciuda- danos. ¿Hay personas que no quieren esto? Sí, las hay, y son aquellas que obtienen ganancias de la situación, de la transgresión a las leyes, de la complicidad, de la fragilidad de las instituciones...

El habitante que respeta las leyes gustaría de vivir en una nación que sea parecida a Nueva Zelanda, a Sin- gapur o Dinamarca, por ejemplo, cuyas autoridades y políticos/funcionarios públicos el año pasado fueron considerados como los menos corruptos del planeta, según el ránking sobre Percepción de la Corrupción elaborado por la ONG Transparency International, al recibir 9,3 puntos sobre 10.

 

Días atrás me comentaron que una familia del ba- rrio donde me radiqué, está mudándose a Nueva Ze- landa. Ya están allá la madre -que es oriunda de ese territorio- y sus dos hijos -un adolescente y un púber-, y próximamente se les unirá el papá. ¿Por qué será que se van?, pregunté casi ingenuamente. La respuesta muy ilustrativa que recibí fue: "Porque es un país de primer mundo, no se puede comparar con la vida de aquí".

 

Aquella contestación generó un nudo en mi gar- ganta e inmediatamente evoqué las diferencias entre aquel Estado y el nuestro. No es solo su agradable cli- ma de verano, que no supera los 30 grados centígra- dos, ni sus lagos, playas y parques naturales aptos para acampar, que hacen atractivo estar en aquella tierra, sino que también por los hábitos de la mayoría de res- petar y ser respetado, en todo sentido, principalmente en cuanto a las normas de convivencia y las leyes. Con justa razón, entonces, aquel país obtuvo en el 2010, una vez más, una excelente calificación de Transpa- rency International.

 

¿En el Paraguay se podrá vivir alguna vez como en Nueva Zelanda o en algún país nórdico europeo, donde impera el orden legal, los corruptos son en- carcelados y de donde nadie quiera huir? La respues- ta es sí, que se podrá; pero para llegar a eso se tienen que cumplir una serie de requisitos muy fáciles de enunciar:

 

En primer lugar, la gente tiene que instruirse más acerca de quiénes son los que se presentan para las elecciones de autoridades, ya sea en su partido, en su municipio, en las presidenciales y parlamentarias. Y debe aprender a votar por las propuestas y según quién sea el postulante. Elegir a alguien solo porque le gusta el color de su pañoleta no es buen negocio. Es casi un crimen.

 

Y si uno quiere un país mejor, ¿va a dar conscien- temente su voto a quien tiene a conocidos ladrones como asesores o principales colaboradores? Si uno sabe diferenciar entre lo blanco y lo negro, entre lo dudoso y lo claro, por supuesto que no lo hará. Pero en este país aún existe aquel riesgo, porque la educa- ción tiene fallas, todavía hay analfabetismo total o funcional, la instrucción cívica casi no existe, el fana- tismo inducido es alto, etcétera.

 

No será fácil llegar a la meta de tener un Paraguay legal a plenitud, digno, pero se puede. Algo ya mejo- ró la nación y falta mucho aún. Protestemos siempre contra políticos bandidos que desangran al erario, contra jueces venales, contra clanes mafiosos; grite- mos a los sinvergüenzas cuáles son sus fechorías, así empezaremos a forjar el país en el que todos querrán permanecer.

 

Y es justo decirlo: se ve que no todos los políticos están carcomidos por la codicia y la confabulación para defraudar; por ello hay que felicitar a los que renuncian a sus partidos cuando en ellos ven corrup- ción y a los dirigentes que enarbolan la legalidad. Hay esperanza.

 

 

LA INDECENCIA ES...

 



INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de G. 1.515.000/mes y el de un Congresista de G. 33.996.000, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a G. 38.500.000 /mes.

INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de Salud Pública ganen menos que el concejal de un municipio de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto y, al inicio de la legislatura).

INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años y tener 62 para percibir una Pensión y a los diputados les baste solo con siete, y que los miembros del Gobierno, para cobrar la pensión máxima, solo necesiten  jurar el cargo.

INDECENTE, es que los congresistas sean los únicos trabajadores (¿?) de este país  que están exentos de tributar un tercio de su sueldo.

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de "asesores" y "suplentes" (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más calificados).

INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de  capacidad para ejercer su cargo. (Ni cultural, ni intelectual). Solo basta estar en la Bancada Mayoritaria y patrocinado por dineros sucios!

INDECENTE, es el costo que representa para los ciudadanos sus viáticos, viajes  (siempre en primera clase), comidas, comunicaciones, guardaespaldas, escoltas  carros último modelo blindados, tarjetas de crédito etc. etc. y, se le niegue a la clase trabajadora un aumento digno en el Salario Mínimo.

INDECENTE no es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen y por el contrario se están inventando proyectos de ley, para aumentar sus pensiones y sus jugosas prebendas.

INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE, es que ministros, secretarios de Estado y altos cargos de la política,  cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del TESORO PÚBLICO.

INDECENTE, es que el dinero de las  REGALÍAS, que está destinado al desarrollo de las regiones y clases menos favorecidas, se quede en las manos de  gobernadores y alcaldes corrompidos y todos sus cargaladrillos que tienen de secuaces.

Y que sea cual sea el color del gobierno, toooooodos los políticos se benefician de este moderno “derecho de pernada” mientras no se cambien las leyes que los  regulan. ¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Ja.! Ja..!

Haz que esto llegue a las HONORABLES CÁMARAS DEL CONGRESO, a través de tus amigos. Pero........LO PEOR DE TODO...... ES QUE SEGUIMOS VOTANDO POR ELLOS!

ESTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SOLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ESTA, SÍ QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE, SI NO PONEMOS REMEDIO... está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Lic. Wolfgang Streich

EL PUEBLO PARA EL PUEBLO.

Un humilde medio impreso, de aparición semanal, y órgano oficial de un partido político de oposición, el Febrerista (del Partido Revolucionario Febrerista, que debía su nombre a la asociación de fechas y sucesos políticos), surgiría para incordiar periódicamente la paciencia de quienes gobernaban con mano más que dura los destinos del Paraguay.

El Pueblo era el nombre que llegaba a las manos ávidas de información no oficial, que no confiaban en las noticias publicadas, o por lo menos creían que no se publicaban todos los hechos que ocurrían en nuestro país. El periodista José Luis Simón inició la jefatura de redacción, luego continuada por Tito Saucedo, periodista del diario ABC. El semanario se imprimía en la editorial MGB, la misma que publicaba la revista Ñande. Un posicionamiento claramente opositor le garantizó a El Pueblo una base importante de lectores y el sustento necesario para continuar publicando su opinión, siempre contraria al gobierno de Stroessner.

 

En ese marco, se destacó con fuerza la propuesta de Walter Direnna, dibujante uruguayo, que realizaba tareas de diagramación en el diario Noticias y, como un trabajo extra, los dibujos y caricatura que Tito Saucedo le solicitaba, generalmente en horas de la noche y con mucho sigilo. Direnna realizaba lo que otros humoristas gráficos no se atrevían: caricaturas del dictador Stroessner y de personajes del gobierno, como el ministro Eugenio Jacquet, protagonista de la primera portada del semanario, con su cara picada de rastros de la viruela, desproporcionadamente exagerados.

 

La asociación de Stroessner con un Tiranosaurio, ampliamente utilizada por la oposición, proviene justamente de una de sus caricaturas más recordadas. “Era el apodo que le había dado el escritor Roa Bastos, yo me imaginé cómo sería esa mezcla inédita y burlona entre ambos, y dibujé la caricatura”, que se publicó en portada y obtuvo inmediata y perdurable repercusión, recuerda Direnna.

El director del semanario, Báez Samaniego, del directorio del partido Febrerista, fue detenido en el Departamento de Investigaciones de la Policía. El interrogatorio fue duro, rematado por una exigencia: “La gente le está perdiendo el respeto a nuestro general debido a las caricaturas que ustedes publican, escriban lo que quieran pero no publiquen más esos dibujos”, fue la orden terminante.

 “Pero eso es justamente lo que queremos”, respondió con sencillez el director de El Pueblo.

Direnna no firmaba sus obras, una precaución por demás razonable para la época, según bien lo puede atestiguar el dibujante Porfirio Busto. El semanario continuó esparciendo su cuota de oposición mientras pudo o, mejor dicho, mientras el dictador se lo permitió. Fue clausurado en 1987, en la edición número 100, que no llegó a circular.

 

Roberto Goiriz

Extractado de mi libro, "Humor gráfico en Paraguay".

Editorial Milenio, España, 2008.

“PODEROSO CABALLERO...”

 

  • por Jorge Rubiani

“Madre, yo al oro me humillo / El es mi amante y mi amado / Pues de puro enamorado / Anda continuo amarillo. Que pues doblón o sencillo/Hace todo cuanto quiero / Poderoso caballero es don Dinero”.   Francisco de Quevedo (1580/1645)

Lo que aparentemente nadie se ha preguntado ante la incorporación del señor Horacio Cartes a la carrera presidencial por la ANR es si el susodicho hubiera tenido tal posibilidad sin la influencia de su fortuna. O si sus adherentes –y los que lo voten mañana– le reconocerían las virtudes, las que tiene y las que no, si no fuera por la capacidad de convicción de sus faltriqueras. Probablemente nadie... y  las razones las conocemos todos.   

Una de ellas es que las lides electorales se hacen a puro dinero y los candidatos no tienen que exhibir otra virtud que sostener las demandas financieras de la campaña electoral. Así se seleccionan candidatos y así se confeccionan las listas para que “el pueblo elija”. Así ha venido siendo desde el inicio de la ansiada y desaprovechada democracia, la que ha reciclado a personajes que en el pasado hicieron mofa de sus atributos. Y así es porque los partidos ya no son –y así como van las cosas no serán– el vivero de líderes que la sociedad necesita para que el Tercer Centenario encuentre a nuestros compatriotas sobrevivientes mucho mejor de lo que este Segundo nos ha deparado. A pesar de los subsidios, cuotas partidarias y prebendas de toda laya que ha amparado esta desesperante mediocridad.   

 

¿Por qué parece tan importante el factor económico para la elección de autoridades? Es probable que el mismo sea funcional al sistema, creación también exclusiva de los partidos: autores intelectuales y materiales de una maraña de instituciones hechas –ex profeso– para controlarse unas a otras, atiborrándose de correligionarios en adecuadas proporciones, de forma que nada funcione como se debe, pero que todos sean debidamente gratificados por el Presupuesto Nacional.   

 

De lo que resulta que si el Sr. Cartes fue competente para hacer fortuna... nadie le pedirá otra cosa. Y la falta de méritos se compensa con adulonería. Lo primero, escaso; lo segundo a niveles inflacionarios. Más todavía si los gurúes de la mercadotecnia electoral ya han determinado que “el muchacho” cuenta con el perfil. El que corresponde –según ellos– a nuestra realidad. Se dejará de lado, por lo tanto, las cualidades que adornaron a un Manuel Franco, a un Eligio o Eusebio Ayala, pues el sistema consagrado por los usos no quiere ni favorece la elección de estadistas. Solo pretende “facilitadores” de triunfos electorales y aun si el candidato fuera un perfecto inepto (como ya se ha demostrado hasta el hartazgo), solo será necesario que tenga “carisma”. Es decir: un potentado y si demagogo, mejor...   

 

Es importante hacer notar que el Paraguay no cuenta con una estructura de Estado que atenúe las eventuales limitaciones del titular del Ejecutivo. Ni se ha hecho de una tradición institucional que responda a los mandos de la República cuando el presidente manifieste las limitaciones neuronales y operativas que han caracterizado a los últimos electos. Hemos privilegiado de tal manera el acto eleccionario que, ante él, se desdibuja el destino de la Nación. Por lo que cualquiera que pierda una elección se juramentará para que el electo no haga un buen papel. Es más: hará todo lo posible en aguarle la fiesta como si para ello fuera necesaria ayuda externa. Para eso bastan nuestros aliados o correligionarios. Al contrario de lo instalado, el sistema electoral debiera privilegiar el conocimiento, la experiencia, la prescindencia a los “compromisos del partido”, la proscripción a las cuotas y a los perversos contrapesos sectoriales, para que el presidente haga y deshaga, con mano y mente libres, lo que corresponde para la felicidad de los paraguayos. Porque si “la realidad” quiere imponernos lo indebido, a los verdaderos líderes corresponde la misión de modificarla, para mejor. Líderes que cuenten con un abultado patrimonio intelectual de ideas y proyectos, aunque no tengan un céntimo en el bolsillo.

 

DEL PASADO APRENDER A APRECIAR MÁS NUESTRAS LIBERTADES

La conmemoración del derrocamiento de la oprobiosa dictadura del general Alfredo Stroessner guarda una relación más que meramente coincidente con el año de celebración del Bicentenario de la Independencia nacional. Ambos acontecimientos pusieron hitos singularmente significativos en nuestro devenir histórico y, cada uno en su época, implicaron un gigantesco paso adelante para este país y sus habitantes.

Con los sucesos del 14 y 15 de mayo de 1811, los paraguayos comenzamos a intentar gobernarnos a nosotros mismos. Con los sucesos del 2 y 3 de febrero de 1989 dimos pruebas de que ese aprendizaje finalmente entraba en su fase madura, la del sistema político plenamente democrático, pluralista e institucional, con vigencia real de las libertades y la tolerancia.    

A partir del derrocamiento del último y más longevo dictador que el Paraguay tuvo desde su independencia, que fue Alfredo Stroessner, transcurrieron otra vez más de dos décadas. Veintidós años de ensayos políticos, tanteos y experimentos, entre fracasos y errores, pocos aciertos y muchas decepciones; pero fortaleciendo un bien cultural fundamental: el aprendizaje popular de los mecanismos de la libertad y la democracia, y el firme establecimiento de estos valores en la conciencia de la nueva generación que se formó en el transcurso de este lapso.    

Pese a la exaltación que es de justicia hacer acerca de este gran paso adelante dado desde febrero de 1989 por todos nosotros, es preciso tener la cautela de reconocer que los habitantes del Paraguay no estamos inmunizados contra la tiranía, y no tanto porque los nostálgicos de ella sean numerosos o fuertes, sino por las malas influencias externas que, en una Latinoamérica cada vez más intercomunicada e interdependiente, inciden sobre nuestro desarrollo cívico interior.    

A menudo se escucha, con desaliento, cómo algunos dirigentes políticos y referentes sociales que padecieron los rigores de la dictadura stronista se manifiestan simpatizantes de otros gobiernos iguales a aquel, y hasta peores en algunos aspectos. El nefasto régimen de los hermanos Castro, por suerte todavía menos imitado que elogiado por nuevos aprendices de dictadores, como Hugo Chávez y Evo Morales, tiene también aquí sus representantes autóctonos, con presencia en los gobiernos nacionales y locales, y con ansias inocultas de mantenerse sirviéndose de los resortes democráticos, pero simplemente como impulsores, para luego desecharlos y sustituirlos por dictaduras perpetuas disfrazadas de “democracia participativa”, un concepto que parece atractivo por las dos palabras que lo expresan, pero que no pasa de ser en su verdadera concreción, y sabiendo de quienes proviene, la idea aproximada a una especie de régimen de soviets, remodelada tal vez, pero inspirada en el viejo estilo de la autodisuelta por sus propias contradicciones URSS, en el que “el pueblo” supuestamente gobernaba a través de las organizaciones comunistas “de base”.    

Coincidentemente con esto se observa, asimismo, que a más de dos décadas del derrocamiento a cañonazos de la dictadura ignominiosa que padecimos, algún sector de nuestra juventud –justamente personas que no la experimentaron– piense que las formas autoritarias de gobierno son preferibles a las democráticas. Son los jóvenes que manifiestan admiración por Castro, Chávez o Morales, o justifican tiranías como las de los fundamentalistas islámicos, o simplemente guardan silencio ante regímenes que llegan a extremos de asombrosa inhumanidad, como el de Corea del Norte y de algunos otros países asiáticos y africanos, solo porque se declaran “antiyanquis” o “antiimperialistas”, al parecer la única condición que hay que llenar para granjearse la simpatía de estos jóvenes.    

Pese a estos puntos negativos, el sistema democrático paraguayo parece tener todavía fortaleza para resistir la tentación de reinstalar el autoritarismo, que en esta época histórica de Latinoamérica ya no amenaza desde la derecha, sino desde la izquierda. Pero esa fortaleza está íntimamente asociada a la buena salud de los partidos políticos democráticos, en especial de los de mayor caudal electoral. Lo que implica que en la medida que estos se debiliten y aflojen, dejarán las puertas franqueadas a los admiradores del castrismo, el chavismo o de cualquier otra variedad de la misma ralea.    

Y si esta desgracia realmente ocurriera, estaríamos allí, una vez más, a las puertas de una nueva era oscura, igual o peor a la que cerramos victoriosamente aquel 3 de febrero de 1989, y con la amarga sensación de no haber aprendido la trágica lección.

 

http://www.abc.com.py/nota/del-pasado-aprender-a-apreciar-mas-nuestras-libertades/

SE RECUERDAN 22 AÑOS DE LA CAÍDA DE LA DICTADURA EN PARAGUAY. ¿CÓMO ESTÁ EL PAÍS EN ESTE PERIODO DEMOCRÁTICO?

 

Entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de febrero de 1989 cayó la dictadura de Alfredo Stroessner. Un golpe de Estado encabezado por el general Andrés Rodríguez puso fin a un gobierno de 35 años.

En 1989 comenzó una transición hacia la democracia y algunos sostienen que el cambio del 20 de abril de 2008, con la victoria de Fernando Lugo, representó la culminación de ese proceso, para entrar a una democracia plena.

Abrimos un debate sobre el tema. ¿Cómo ves a Paraguay a 22 años del golpe de Estado que derrocó a Stroessner?

PRESENTAN DOCUMENTAL Y LIBRO SOBRE EL GOLPE DE ESTADO DE 1989

“El golpe que derrocó a Stroessner” es el título del libro y el documental hecho por el periodista Roberto Paredes, que será presentado el jueves 3 de febrero en la Sala Bicameral del Congreso a pa rtir de las 10 hs con acceso libre.

El objetivo de la presentación de estos materiales al cumplirse 22 años de la caída de Stroessner, es destacar que el alzamiento es uno de los episodios más relevantes que sucedieron en el marco de los 200 años de vida independiente.

En ambos trabajos todos los protagonistas, sin excepción, son tratados con mucho respeto, ya que el autor se limita a la reconstrucción objetiva de los hechos, sin emitir juicios de valor alguno.

 

El autor ya había publicado dos libros sobre el mismo tema con anterioridad: “Los Carlos”, juntamente con Liz Varela, en 1999, y “Operación 33: la versión de los protagonistas”, en el 2009.

 

Ambos trabajos son incorporados, ajustados y ampliados en “El golpe que derrocó a Stroessner”, pero el aporte original que incluye el presente libro es un ensayo terminado y completo sobre las causas que determinaron la caída de Alfredo Stroessner y el fin del stronismo.

 

Como en ningún trabajo anterior, en el presente se despliega todo lo relativo a lo que se denomina “La crisis general del stronismo”, que explica con rigor científico el ciclo de vida completo del stronismo, desde su emergencia e implantación hasta su final, pasando por su fase de auge y consolidación.

 

En cuanto al documental –titulado de la misma manera– habrá que precisar dos cuestiones: por una parte, que incluye los testimonios de todos los protagonistas centrales. Por otra, que el autor es responsable del contenido y la realización estuvo a cargo de Focus Digital.

 

LA NOCHE DE LA CANDELARIA Y SUS PROYECCIONES

  

 

 

  • CARLOS VERÓN DE ASTRADA 

A propósito del aniversario de la caída de Stroessner un 2 de febrero de 1989.

La caída de Stroessner se produce en 1989, cuyo contexto local e internacional es el siguiente:

La fecha se encuadra en una coyuntura que arranca en el año 81, año de la asunción a la presidencia de los EEUU de Ronald Reagand que juntamente con Margaret Thacher, inician el periodo del auge del neoliberalismo en el mundo, un modelo económico que pretendía terminar con el modelo del Estado de bienestar, de fuerte participación estatal en la economía, heredada de la política Keynesiana que fuera implementada para salvar al capitalismo de la depresión de los años 30.

Ese modelo, en cuyo marco se instalaron las dictaduras militares en el Cono Sur de América con los auspicios EEUU, más tarde en el contexto de la guerra fría de disputa de áreas de influencia con la Unión soviética, lo que dio lugar en el cono sur, a la implementación del tenebroso operativo cóndor.

 

Debilitándose el polo soviético cuyo derrumbe se inicia en el hito histórico de la caída del muro de Berlin en 1989, EEUU , con Reagan en el gobierno dedica la década del 80 a consolidar su pretendido monopolio hegemónico, aplicando una giro hacia el modelo neoliberal para devolver la economía al sector privado.

 

Del conjunto de dictaduras militares en el Cono Sur de América, la de Stroessner era la más antigua y la última en caer. Data del año 1954 y cuando cae, ya se habían producido las transferencias de poder a gobiernos civiles en todo el resto de la región, en el marco de la reformulación hegemónica norteamericana para la región.

 

En virtud de lo expuesto, queda claro que a mediados de los años 80, dejaron de ser funcionales las dictaduras militares al imperio norteamericano y había que transferir las administraciones militares al “poder” civil para poner en práctica una política económica marcada por el achicamiento del Estado y la privatización a mansalva. Privatización a la que Stiglitz llamó sobornización.

 

A nivel local

 

A diferencia del resto de los cambios de gobiernos, que se dieron pacíficamente, en Paraguay sin embargo, el cambio vino a través de un golpe militar, liderado por el consuegro del dictador, el general Andrés Rodriguez. Un militar que tenía cuentas pendientes con la justicia americana, por tráfico de estupefacientes y que en premio por su gesta “liberadora”, es blanqueado por EEUU.

 

Determinantes exógenos e internos del golpe

 

No puede haber dudas de que detrás de ese golpe estuvo la embajada norteamericana, que apuntaló un proceso de movilizaciones de desestabilización para legitimar la caída de Stroessner. En la conjura se involucraron medios masivos de comunicación como ABC

 

Color y Radio Ñanduti. A nivel del sector social, se organiza el Movimiento Intersindical de Trabajadores con el claro apoyo del Gobierno norteamericano, a través del Instituto Americano de sindicalismo Libre, al que acompaña el movimiento de trabajadores del Hospital de Clínicas.

 

Crisis en el partido colorado y en la estructura de poder

 

Ante el declive de ingreso de divisas al país dada la terminación de las obras de Itaipú, Stroessner ya no puede seguir solventando la política de prebendas, en vista de la disminución de recursos. Dicho en términos simples, la torta se achicaba para repartir a una cantidad de comensales en crecimiento. Como consecuencia de esa situación, se produce el inicio de un proceso de crisis en el brazo político de la dictadura, el Partido Colorado.

 

Una facción del mismo autodenominado los “tradicionalistas”, colorados que al inicio de la dictadura apoyaron a Stroessner se sintieron desplazados por los llamados “Militantes” que eran los más recientes. Estos resentidos “tradicionalistas”, adoptan una inédita posición contestataria al régimen, apoyados por el General Rodriguez, quien se ve afectado en sus negocios en disputa con los recién llegados “militantes”. Los “tradicionalistas” hasta coquetean y alguna simpatía se ganan por parte del frente de oposición llamado “Acuerdo Nacional” que aglutinaba a los partidos Liberal Radical, Febrerista y democristiano etc.

 

Estaban dadas por tanto las condiciones para generar el clima legitimador del golpe

 

Cabe aclarar que la presión interna estaba circunscripta al ámbito urbano asunceno, que por supuesto, tenía sobrados motivos para cuestionar a una dictadura de tan larga data que tuviera el marcado signo del fascismo con todo lo que ello implica y no se puede negar el mérito de sus protagonistas, sobre todo de los luchadores históricos que acompañaron la presión.

 

Crisis en la estructura del poder como determinante local

 

Si bien la particularidad de la reconversión política imperial en Paraguay se produjo como golpe militar, las condiciones internas determinantes tuvieron que ver con una crisis en la estructura de poder. Había por ejemplo negocios de empresarios que se enriquecieron con Stroessner, que concomitantemente al resquebrajamiento del Partido Colorado mencionado más arriba, se veían dificultados. Es el caso del empresario Aldo Zucolillo que ya en el

año 1986 tenía proyectos golpistas (el plan “Z”) con su socio Andrés Rodriguez, proyecto que se concreta en el 89.

 

A esto hay que sumar que los dueños de los medios masivos de comunicación más influyentes tuvieron el apoyo de la embajada norteamericana, por ej.Zucolillo y su diario ABC y Humberto Rubín, dueño de la emisora más escuchada, Radio Ñanutí, lo que explica el giro de empresarios de medios que de haber tenido históricamente una adhesión incondicional al dictador, hacen un giro copernicano contestatario. Dicho sea de paso, el señor Rubín con esta posición “heroica” obtuvo pingues ganancias venidas de la “generosidad” norteamericana a través de la NED.

 

Qué pasa después de la noche de la candelaria

 

Como botín de guerra, los militares y civiles involucrados en la conspiración , se apoderaron con una voracidad sin límites de los negocios de los caídos. Lo más ilustrativo de lo dicho, es la “transferencia” que a punta de pistola se hace en la misma madrugada del 3 de febrero de algunos negocios de Gustavo Stroessner, hijo del dictador, a favor del nuevo Gustavo triunfante, Gustavo Saba, yerno de Rodriguez. Es el caso del Canal 9 televisión “Cerro Corá”

 

La transición

 

De lo expuesto queda claro que la reconversión política imperial para la región, era la implementación del modelo neoliberal y los auspicios del golpe en Paraguay, tenían ese propósito. Propósito signado por el achicamiento del Estado para una economía de privatización a mansalva. Mas la singularidad de Paraguay es que en lugar de achicarse el

Estado, se agranda en forma desmedida. En 1992 se sanciona la Constitución Post stronista, creando institutos extrapolados que en nada se compadecieron de nuestra realidad, aumentando en forma desmedida la burocracia estatal para dar cabida a una gran cantidad de comensales a las que ahora se sumaban los liberales.

 

Se crea la vice presidencia, que además de emplear a más de un centenar de zánganos, es una figura que desde que se la creó, no hizo sino dificultar la gobernabilidad. Tiene en su haber, en el corto tiempo de su existencia, nada

menos que un magnicidio. Además se crearon, en el marco de una misteriosa filosofía de la descentralizaión, las gobernaciones, con gobernadores y juntas departamentales, órganos que hasta la fecha no tienen determinadas sus funciones, tanto es así que permanentemente se enciman las forzadas funciones con las de los municipios.

 

Se crea un Ministerio Público que también emplea un gran número de funcionarios; el Consejo de la Magistratura; el

Jurado de Enjuiciamiento; la Procuraduría; la Secretaría de la Función Pública, que en el reconocimiento de un importante funcionario, José Tomás Sanchez (abc 15 01 10), no puede cumplir la función que se le asigna por la autonomía que tienen las reparticiones públicas. La oficina de Contrataciones Públicas etc. Si a esto sumamos nuestro absurdo sistema bicameral para un país uniforme de apenas seis millones de habitantes, este país está cada vez más

burocratizado.

 

A este festín burocrático que promueve de forma desembozada la prebenda como recurso partidario, se suma repetimos, en la “transición”, los liberales.

 

En cuanto a la privatización como elemento fundamental del neoliberalismo, nuestra realidad política de prebendarismo histórico, impide que se aplique. Mientras en el resto del Cono sur estaban privatizando hasta las columnas (sobre todo con Menen), aquí tuvimos la tranca del clientelismo residente en la administración pública.

 

Las rémoras malditas

 

Esa llamada “transición” que va de la caída de Stroessner hasta el triunfo de Lugo (que no creo que sea una “caída del Partido Colorado” a cabalidad), estuvo marcada por la prebenda y el clientelismo. En ese escenario se da una disputa encarnizada devastadora para el país, en ausencia del “padre” de la criatura, el dictador Stroessner. En esa lucha encarnizada reaparecen, como en un raro conjuro, las viejas figuras de la dictadura, figuras empotradas en todos los estamentos de poder .

 

Hipótesis

 

Se podría conjeturar, más allá del clamor popular para liberarse de este enrarecido y prostituido espectáculo político, que el interés tanto de la embajada americana como de alguna burguesía local para apuntalar a un candidato de consenso como Lugo para echar al Partido Colorado, sea para poner al día aquel intento postergado del proyecto neoliberal. Es decir de achicamiento del Estado y las privatizaciones consecuentes. Solamente que el escenario mundial ahora, es muy diferente. En el marco de la decadencia imperial norteamericana, emergen gobiernos autonomistas como Bolivia, Venezuela, Ecuador etc, por lo que el patético rol que pretendería darle EEUU a nuestro país, no sea más que el de un enclave en la subregión Cono Sur, para controlar a los gobiernos incompatibles a sus

intereses.

 

Este nuevo enrarecimiento de la atmósfera política local sin embargo, tendría que ser capitalizado por los sectores progresistas en función de un proyecto alternativo.

 

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LA MASACRE DE CONSCRIPTOS EN FORTIN CORONEL MARTINEZ

Les envío un artículo que espero sea de su interés. Versa sobre la masacre de conscriptos en el fortín Cnel Martínez (Chaco Paraguayo) ocurrido durante el gobierno del Dr. José Patricio Guggiari (más conocido por José Pé). Este triste episodio es casi desconocido por la generación actual.

Con mis cordiales saludos de siempre

  • HUMBERTO ZARACHO

El derrocamiento del gobierno colorado del coronel Antonio Ezcurra (1904) fue aprovechada por Bolivia para iniciar la invasión progresiva del Chaco paraguayo, ante la debilidad exhibida por los gobiernos liberales. Ese mismo año fundaron el fortín Villa Montes, siendo este el punto de partida de la penetración boliviana en nuestro territorio. Al producirse las hostilidades en junio de 1932 el país del altiplano ya tenía construidos 29 fortines y ocupado 213.000 Kmts.2 de nuestro territorio, es decir, una tres cuarta parte del Chaco Boreal; en cambio el Paraguay apenas ocupaba 110.000 Kmts.2. Hubo de transcurrir tres décadas de anarquía política para que un presidente liberal, el Dr. Eligio Ayala, ordenara a nuestro escasamente entrenado y peor armado Ejército Nacional a contenerlos estableciendo, a su vez, algunos fortines para defender la soberanía nacional.


En el denominado “Sector Puerto Casado”, existía un tramo de 135 kmts de vía férrea perteneciente a la empresa de capital argentino Carlos Casado SA, la que facilitó al ejército paraguayo la entrada en aquella zona, posibilidad que no tenía en ningún otro sector del Chaco por la falta de caminos. No lejos del final de la vía férrea, en dirección sur, fue fundado el 17 de enero de 1927 el Fortín Coronel Francisco Martínez, en recordación al heroico defensor de Humaitá durante la guerra contra la Triple Alianza. Su primer comandante fue el Teniente José Atilio Migone, más tarde General de Brigada y en dos ocasiones Director de la Aviación en Campaña..

El 25 de febrero de 1927 fue cobardemente asesinado el Teniente 2º Adolfo Rojas Silva,  hecho ocurrido en el fortín boliviano “Sorpresa”. El autor fue el soldado Tejerina; este fue declarado héroe nacional y ascendido por el gobierno al grado de Sargento. La muerte del joven militar paraguayo, sumado a la ocupación sistemática del Chaco por Bolivia, agravó aun más las ya críticas relaciones entre ambos países.

El gobierno nacional se vio obligado a adoptar varias medidas de defensa tendiente a prever la guerra que se aproximaba inexorablemente. Uno de ellas fue el Decreto Nº 31.777 del 2 de noviembre de 1928, que fijó los nuevos asientos de las siguientes Unidades: a) RI1 “2 de Mayo”, Fortín Presidente Ayala; b) RI2 “”Ytororó”, Campo Grande; c) RI3 “Corrales”, Laguna Oieta; d) RI4 “Curupayty”, Fortín Coronel Martínez. Y por el Decreto Nº 32.226 del 13 de diciembre del mismo año se dispuso completar los efectivos de los dos primeros citados a 1.000 hombres cada uno, y 971 hombres para los dos siguientes (1). Sin embargo no pudo llegar a completarse sus cuadros por la falta de efectivos.

En esos años de preguerra las condiciones en aquellos lejanos parajes de la patria eran sumamente precarias, y los militares suplían sus necesidades y penurias con gran esfuerzo. Un prestigioso militar de la época relata que en febrero de 1931, en una entrevista con el entonces Ministro de Guerra y Marina General Manlio Schenoni, le expuso “con frases breves y acaso un tanto exaltadas la inquietante situación que imperaba en el ejército: descontento general y manifiesto en el cuerpo de oficiales; promesas de ascenso sin cumplirse por excusas que a nadie convence ni satisface; descuido de la defensa nacional en los últimos tiempos, con los fortines del Chaco en estado lamentable y destartaladas sus instalaciones, incluso líneas telefónicas y telegráficas tendidas durante la actuación de sus antecesores en el ministerio; oficiales y soldados que pasan desnudeces, hambres y miserias (semanas más tarde ocurría lo del fortín Coronel Martínez); falta de pago de muchos rubros del presupuesto de guerra, aún con respecto a las necesidades más apremiantes de la Escuela Militar…” (2) A pesar de la escalofriante realidad señalada lamentablemente el General Schenoni hizo oídos sordos. Al final el 14 de abril de 1931, acuciado por estos problemas y por la reacción engendrada por la masacre de Fortín Coronel Martínez, tuvo que presentar su renuncia al cargo de Ministro de Guerra y Marina

Pero sigamos con el relato del jefe militar: “Anterior a la renuncia de Schenoni se había sublevado la tropa en el fortín Coronel Martínez ocupado por el RI4 “Curupayty”, al mando del Mayor Juan Manuel Garay; llevaban los soldados meses sin cobrar sus modestos haberes, pasando hambre y vestidos con pedazos de bolsa de arpillera. El motín fue sofocado no sin derramamiento de sangre. Schenoni trató de responsabilizar al comandante del regimiento de lo ocurrido, pero a mí me consta que Garay, no en una oportunidad sino en varias, bajó a Asunción para informar de la situación angustiosa de sus tropas, sin que el Ministro de Guerra nada hiciera por remediar la situación creada. Como es natural, el lamentable episodio tuvo repercusión en la prensa y en el Congreso, donde Schenoni tuvo que soportar una feroz arremetida de la bancada opositora. Los colorados le abrumaron con datos y cifras que él desconocía por completo por no haberse molestado nunca en recorrer las guarniciones del Chaco una sola vez durante todo su ministerio” (3).

A su vez, un afamado dirigente liberal al referirse al suceso indica que: “El 5 de abril de 1931, ocurrió un amotinamiento en el Fortín Coronel Martínez, del Chaco, sector Puerto Casado. Este Fortín estaba bajo el mando del Mayor Manuel Garay (después Coronel). Componían su efectivo 250 hombres. El resultado de este amotinamiento fue la muerte de tres conscriptos y la herida de ocho. La causa, falta del pago de sus haberes, falta de vestuarios y de alimentos y prolongación indebida del tiempo de servicios. Interpelado el Ministro de Guerra por los periodistas dijo que el exceso de tiempo en el pago de los haberes era debido a que dichos pagos se venía haciendo con fondos extraordinarios desde la revolución de 1922, y que este atraso se cubría a medida que se daba el licenciamiento. Que las provisiones llegaban al Chaco con toda regularidad, pero que desde el año pasado se había disminuido la ración de acuerdo con el número de calorías fijado por la Sanidad Militar; que ni el Comando de unidad ni los Intendentes se habían quejado al Ministerio de estas deficiencias, por lo que no ha podido tomar conocimiento de ellas para remediarlas. La tenaz oposición de la prensa, que no desaprovechaba estas oportunidades para intensificar sus ataques, que si no eran provocados por los del gobierno eran del agrado de algunos de ellos, convencieron al General que había cesado de inspirar confianza al Presidente de la República…” (4)

Un brillante militar veterano del Chaco, escritor e historiador, por su parte reseñó lo siguiente: “En abril de 1931 ocurrió en el fortín Coronel Martínez un incidente de horrorosa significación moral y física, la tropa de conscriptos del RI4 Curupayty en masa tuvo un choque sangriento con el cuerpo de oficiales. Hubo varios muertos y heridos y la tropa fue dominada. Las causas del incidente consistían en que los conscriptos habían llegado a 3, a 4 y a más años de servicios… Llegó un momento en que los conscriptos decidieron licenciarse por su cuenta, y así lo ejecutaron…. Dejo que el lector se haga cargo de cuanto contribuyó este desgraciado incidente en exaltar los ánimos de la nación toda, ya que fue la comprobación de la incapacidad del gobierno oligárquico liberal para cubrir las exigencias rutinarias del reemplazo de conscriptos en un regimiento del Chaco. A todo esto habrá que agregar todavía las noticias diarias que se recibía en todo el pueblo sobre la mísera vida en los fortines; los soldados vestían en ocasiones chiripá de bolsa de lona, y para comer tenían que dedicarse muchas veces a la caza…” (5)

Hay que acotar que, para movilizar a los jóvenes en edad militar que se negaban a cumplir con el servicio militar, los gobiernos liberales recurrían al tristemente célebre Batallón Pombero, que los arreaba y los conducía a la fuerza hasta los cuarteles. En efecto, los jóvenes compatriotas se escondían de las patrullas del Batallón Pombero para evitar cumplir con el servicio militar por no estar de acuerdo en participar de las revoluciones civiles y otras reyertas que se registraban continuamente durante la égida del Partido Liberal. Se denominaba Batallón Pombero porque los reclutadores actuaban de forma silenciosa y solapada, preferentemente de noche, cayendo de improviso en las casas urbanas, compañías y valles de las áreas rurales (6).

Esta medida de fuerza no era suficientemente eficaz para llenar los cuadros orgánicos de las unidades militares, razón por la cual casi nunca podían completarse los efectivos. Además, según el testimonio del Dr. Dionisio González Torres, profundo conocedor de nuestras antiguas tradiciones y costumbres, al ser licenciados del servicio militar los conscriptos comenzaron a peregrinar hasta el Santuario de la Virgen de Caacupé para agradecerle por haberle permitido sobrevivir a los enfrentamientos armados suscitados entre los liberales. Esa antigua tradición es practicada hasta hoy por los jóvenes servidores de la patria.

Un combativo político colorado e historiador dejó documentado su opinión al decir: “No vamos a referir aquí aquel hecho insólito que se dio en denominar LA MASACRE DEL FORTIN CORONEL MARTINEZ ocurrida el 5 de abril de 1931, cuya documentación completa se halla en el Diario de Sesiones del LXI período legislativo (de abril a setiembre/1931), Imprenta Nacional, 1933, PORQUE LA MATANZA DE LOS CONSCRIPTOS ACAECIDA EN AQUEL LUGAR DE LA PATRIA, no solamente es un terrible baldón para el Partido Liberal, sino que la reproducción de esos documentos no se atrevería a hacer ningún paraguayo, por más antiliberal que fuere, ya que ellos son la exhibición al desnudo, de un pestilente cáncer de la historia nacional” (7). Juicio espantoso que lesiona a profundad, hasta hoy, el alma nacional.

Aunque el Congreso Nacional constituyó una Comisión para investigar las causas de la masacre, el gobierno del Dr. José Patricio Guggiari (mas conocido por José pé) buscó minimizarlo y conducirlo al olvido. Y, en cierto modo, logró su objetivo cuando apenas seis meses después, en aquella lúgubre mañana del 23 de octubre, se desencadenó la masacre de estudiantes que se movilizaron ante el Palacio de Gobierno para reclamar la defensa del Chaco. En la actualidad son muy pocos los que conocen la existencia de aquella tragedia nacional.

NOTAS:

(1) General Marcial Samaniego. “Las FFAA de la Nación en el decenio de la preguerra del Chaco hasta la victoria de Boquerón”, Imprenta Militar, págs. 59 y 60

(2) Coronel Arturo Bray. “Armas y Letras”, Tomo II, pág. 53, Edic. NAPA Nº 10, Julio de 1981

(3) Ibidem, pág, 70

(4) Dr. Rogelio Urízar. “Los dramas de nuestra anarquía”, II Tomo, Editorial Fundación Ross, págs. 699 y 700)

(5) TCnel Antonio E. González. “Preparación del Paraguay para la Guerra del Chaco”, TOMO I,  págs. 88 y 152, Editorial El Gráfico, Asunción, 1957

(6) Dr. Dionisio González Torres. “Folklore del Paraguay”, Editora LITOCOLOR, pág. 320, año 1996

(7) Enrique Volta Gaona. “23 de Octubre, caireles de sangre en el alma de la patria paraguaya”, EL ARTE SA, 2ª Edic., pág.142

PENURIA GENERALIZADA



  • José Antonio Vera

A dos años y medio del renacimiento de una nueva esperanza del pueblo paraguayo de vivir en un país mejor, con algo de decencia institucional, se marchitan las ilusiones de la mayoría de la población que se va sumergiendo peligrosamente en un estado de desánimo, de desconcierto y de incredulidad respecto a las intenciones políticas del Presidente Fernando Lugo.

En abril del 2008, cuando el ex Obispo ganó las elecciones a la cabeza de la heterogénea Alianza Patriótica para el Cambio (APC), el sentimiento más fuerte que se palpaba entre la ciudadanía era el de la necesidad de cambiar las cosas, en respuesta a la paupérrima situación económica y social, y claro reflejo del hastío masivo que provocaron 70 años de mando del Partido Colorado, inoperante y corrupto.

Hoy, las cosas se encaminan al retroceso, con la pérdida de un par de años muy valiosos para reencauzar la nación y, de aquel aburrimiento y desconfianza colectiva, se está ingresando en un estado de la subjetividad social que mezcla impotencia, indiferencia y rechazo a tres cuartas partes de las versiones del oficialismo.

Uno de los riesgos inmediatos para “el Gobierno del Cambio” y, mucho peor aún, para las esperanzas populares de comenzar a vivir en un país con un poco de democracia verdadera, no la meramente electoral, es que el Poder Ejecutivo actual comience a ser despreciado como lo son el Legislativo y el Judicial, ambos con méritos suficientes para acumular oprobio.

Algo de conciencia de esa cosmovisión en caída comienzan a expresar algunos de los miembros más importantes de la presidencia, en especial Lugo, su Secretario General Miguel López Perito, conductor del Gabinete Social, el Jefe de la Secretaría de Comunicación (SICOM) Augusto Dos Santos y el nuevo Ministro de Acción Social, Hugo Richer, quienes intentan emprender respuestas.

Uno de los problemas mayores que es incapaz de superar el equipo de la Presidencia de la República es la incapacidad de sus miembros para deponer el individualismo y comenzar a asumir el desafío de interrelacionarse para actuar en equipo, indispensable en el cumplimiento de los deberes de gobernantes.

La naturaleza fragmentada de la APC es lo que devuelve el espejo cuando el gabinete de Lugo se mira. Liberales que llegaron enfrentados entre sí, que ven al Gobierno como una oportunidad de saltar a la Presidencia en el 2013, moderados cada uno con su libreto, empresarios sin identificación con los intereses populares y progresistas e de izquierda llevando a cuestas su omnipresente división y caciquismo.

Cada ministerio es una parcela desvinculada de las otras y, al interior mismo de cada cartera, operan bolsones partidistas, con apreciable ventaja de los funcionarios de años, que siguen respondiendo a los intereses de la vieja derecha política, colorada y liberal, y con los mismos vicios de corrupción y parasitismo.

El ejemplo más grosero de las contradicciones internas del Gobierno lo ofrece el Vicepresidente Federico Franco, del ala liberal más conservadora, inveterado impulsor de juicios políticos a Lugo y de diversas medidas contrarias al programa de la APC, con el objeto deliberado de comprometerlo, interna e internacionalmente.

Lugo, un advenedizo en la administración, es un solitario político que, con la habilidad para componer con casi todos los sectores que aprendió en más de dos décadas de sacerdocio, viene intentando aplicar algunas medidas de beneficio social, pero ellas no superan el asistencialismo, lejos de lo prometido en su campaña electoral, cuidándose de no afectar los intereses de los detentores del poder económico, ni tocar las caducas estructuras del país.

A ese iluso intento ¿o, quizás deliberada predisposición táctica?, Lugo suma su buena relación con todos los gobiernos democráticos del continente que buscan autonomía respecto a Estados Unidos, con un discurso a favor de la justicia social que habilita a la prensa facilista, nada ingenua, emparentarlo con la Teología de la Liberación.

Sus abrazos con Hugo Chávez y Evo Morales sedujeron a los sectores políticos más esclarecidos, a los cuales, sin embargo, se les pasó por alto el significado político del primer viaje del flamante mandatario al extranjero, a los 15 días de asumir, cuyo destino fue Colombia, presidida por el narcotraficante Alvaro Uribe, el gobernante de la región más cercano al genocida Bush.

El Ministro del Interior, Rafael Filizzola, cabeza del grupúsculo Partido Demócrata Popular, de claro tinte democristiano, acompañó a Lugo a Bogotá y, desde ese momento, la policía paraguaya, incluso su memoria computarizada, fue teatro de la acción, al igual que buena parte del territorio, de agentes estadounidenses y colombianos expertos en el combate del terrorismo y el narcotráfico, en una amarga burla de la historia, porque en esos dos países, esos flagelos tienen muy buena salud.

Ese acuerdo posibilitó una mayor injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos del país, al extremo que alentó a la Embajadora Liliana Ayalde a invitar a una cena al Vicepresidente Franco para hablar del posible reemplazo de Lugo, en presencia de dos generales norteamericanos, y dos altos oficiales paraguayos, los que abandonaron el lugar profundamente ofendidos, y denunciaron el caso.

La respuesta, la más contundente que se conoce en muchas décadas de un miembro de un gobierno paraguayo contra los planes geoestratégicos que tiene el Pentágono para desplegar desde el territorio de este país, vino del entonces Ministro de Defensa Nacional Luis Bareiro Spain, provocando un conflicto diplomático en el que de nuevo se puso de manifiesto el carácter antipatriótico de los sectores conservadores.

El pueblo, al igual que durante los 70 años del coloradismo, ignora la mayor parte de la actividad del actual gobierno, y las noticias que recibe provienen de las cocinas de la prensa enemiga de los cambios, que se encarga, con mucha intensidad y eficacia, en destacar todo lo malo que hacen “los hombres y mujeres del cambio”.

La diferencia es que ahora no hay censura por decreto palaciego, sino omisión, que también es censura, y en este caso autocensura, de las pocas cosas buenas que el Gobierno hace en beneficio de las familias más marginadas, y del ejercicio y desarrollo cultural, generalmente a cargo de jóvenes que se esfuerzan por romper los moldes y puestas acomplejadas y enemigas de la evolución social, con muy escaso acompañamiento estatal.

Lugo tampoco está muy enterado de lo que pasa, ni siquiera a nivel de algunos de sus Ministerios, debido a la fragmentación del gabinete, donde cada uno se siente dueño de lo que pertenece a todos y esconde parte en las reuniones semanales, pero fundamentalmente esa desinformación es resultado de la miseria comunicacional que reina a nivel nacional.

Después que el General Alfredo Strossner fue bajado del poder por sus amigos, parientes y correligionarios más próximos, en febrero de 1989, la libertad de prensa comenzó a ser ejercida con creciente importancia en el país, imponiéndose fácilmente, fruto de sus poderosos recursos financieros, los órganos de posturas derechistas, muy vinculados a Estados Unidos, a través de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), a la política de Israel y a todas las expresiones anticastristas y anticomunistas.

Golpeado seriamente el Partido Colorado, un Partido Liberal que en sus 130 años ha vivido 80 en la saga, sin vocación de poder, y el abanico progresista dividido, incapaz de tomar la iniciativa política en estos dos años últimos, quien marca la agenda país es el Diario ABC, propiedad de Aldo Zucolillo, poderoso capitán de un barco empresarial con amplísimas ramificaciones de capital, en el país y en el extranjero.

A él se le suman otros traficantes de la comunicación, pero su influencia decide muchas cosas, como la reciente concesión de asilo político a Mario Cossío, ex Gobernador de Tarija, Bolivia, quien huyó de su país cuando se le comunicó que había entrado en la fase ejecutoria dos de un paquete de 29 denuncias por corrupción, que representan una estafa al fisco por 50 millones de dólares.

Al inicio de la campaña electoral de la APC, fines del 2007 y hasta el 2008, la prensa de la derecha acompañó a Lugo, pero a los seis meses inició una fuerte ofensiva que ha ido en aumento constante, basada en destacar los errores, deficiencias, ineptitudes, y actos de corrupción del Gobierno, pero sin una línea acerca de las cosas bien hechas.

Ninguna respuesta digna de la Secretaría de Comunicación ha conocido el pueblo en todo este tiempo, al que sus responsables han ignorado en su derecho de beneficiarse del servicio social que debe ser la prensa, provocando un malestar general muy comentado en diversos medios de opinión, que no encuentran explicación al silencio del Gobierno frente a tantos ataques.

Esa situación ha generado reacciones públicas del propio Lugo, apareciendo dos respuestas de la SICOM y del Gabinete Civil, en otra muestra más de los celos internos y de la incapacidad del anillo luguista para concebir una política comunicacional.

Red Pública, es el nombre de un semanario que comenzó a editar la SICOM, cuya tapa del número inaugural apareció con un desdichado 14.5, que es el PIB que alcanzó este año el país, en un crecimiento record que beneficia a un grupo de agroexportadores y ganaderos que ni impuestos pagan, y que para nada representa desarrollo social ni una muesca de bienestar para el 60 por ciento de paraguayos en la pobreza.

López Perito, en otra expresión más de la burocracia estatal que, desde siempre, confunde información por propaganda, deformando el concepto de la comunicación como útil del despegue y formación cultural de un país, decidió sacar otro semanario, con el título “Claves del Poder Ejecutivo”, destacando que el Gobierno triplicó sus intervenciones en el área social, porque pasó de asistir a 13 mil familias en extrema pobreza, a 90 mil, omitiendo reconocer que eso no es política social sino paternalismo.

La SICOM, que gerencia Radio Nacional y Radio Encarnación, anuncia para mayo la apertura de un canal de televisión digital, anticipándose el Viceministro Dos Santos a tranquilizar las almas diciendo que ningún órgano de prensa del gobierno hará propaganda para Lugo.

Red Pública, dijo, cuesta unos ocho mil dólares por número, y Claves unos cinco, aclaró el Secretario General de la Presidencia, en ambos empeños por justificar dos emprendimientos que sólo representan incapacidad para dar la batalla comunicacional contra la derecha y alentar un debate nacional de ideas que busque resolver los grandes problemas que aquejan a la sociedad paraguaya.

Para agravar la penuria, la Primera Dama de la Nación, esa ridícula función negadora de principios de dignidad, que rememora arcaicas ridiculeces, más aún en un país cuyo mandatario es soltero, su hermana Mercedes Lugo, una maestra jubilada que ahora pasea en primera y vive en la fastuosidad, también comenzó a editar un panfleto, a cinco mil dólares, para difundir sus actividades benéficas, exponiendo su figura en 130 de las 180 fotos de sociabilidad.

El principal partido político de la oposición paraguaya, que conforma el consorcio empresarial periodístico, puede continuar su siesta tranquila, gratificado con los aplausos de la SIP y el sostén que le prestan sus adversarios en el Gobierno.

(especial para ARGENPRESS.info)