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POLÍTICA: tapa lo urgente e importante

EL GOBIERNO DE LUGO ES “NEOLIBERAL CON UNA SEGURIDAD TIPO COLOMBIA”, DICE MARIEL PALAU

“Lo confuso se ha aclarado”, dice la socióloga refiriendose a las acciones de Lugo.

Pasó la borrachera electoral y las cosas en el gobierno de Fernando Lugo están mucho más claras. Es un gobierno “de tendencia neoliberal que favorece al agronegocio, con seguridad tipo Colombia”, nos dice Mariel Palau. La socióloga dice que el retiro del Partido Comunista es señal de mucho descontento en el “campo popular”.

“Lo confuso se ha ido aclarando”. Mariel Palau entiende que el alejamiento del Partido Comunista de las filas gubernistas es una muestra de que hay ya un análisis más maduro del rumbo que ha ido tomando el gobierno de Fernando Lugo. Sostiene que  las primeras grandes expectativas que rodeaban al gobierno fueron desgranando por el lado de la derechización del proceso político y que muy pronto temas fundamentales de los sectores populares como la reforma agraria quedaron flotando en una extensa telaraña de justificaciones.

 

Ella cree que la primera señal emitida con fuerza por el PC es síntoma de un serio malestar de varias organizaciones sociales con dicho rumbo. A criterio de Palau, el gobierno de Fernando Lugo, “acorralado por la derecha parlamentaria y sus grandes voceros mediáticos”, fue tomando el rumbo exacto para configurar un gobierno de clara tendencia neoliberal.

 

“Se va desdibujando la imagen del progresismo. Yo creo que hubo demasiadas expectativas. Estas expectativas fueron fruto más de la frustración que de un proyecto claramente transformador”, sentencia.

 

Se va aclarando el panorama

 

Al criterio de la socióloga, este es el tiempo en que van quedando más claro el modelo de desarrollo, el modelo de seguridad y de intereses dentro del Gobierno.

 

“El modelo económico es neoliberal, favorece al agronegocio y fue forzando un estilo de seguridad tipo Colombia”, resuelve.

 

En este escenario, los movimientos campesinos, por ejemplo, vuelven a plantear que las luchas en las calles son imprescindibles porque el enredo institucional así lo exige.

 

“El desafío claro pasa por retomar las luchas populares, pasa también por retomar la bandera de la reforma agraria, campo en el que no hay avance y ahora ya casi no se habla del tema tierra o si se lo hace es de forma muy desdibujada, desordenada”, asegura.

 

Mariel Palau nos dice que las banderas sociales levantadas por el gobierno de Fernando Lugo han quedado en el limbo porque las acciones y las resoluciones más importantes “siempre fueron de centro a la derecha”, por más que en el discurso primero hayan sido centrales.

 

En cuanto a la izquierda y su participación en el proceso político, ella dice que no hay una sola izquierda y que no toda izquierda se sumó al proyecto abierto en las elecciones de abril de 2009. “Allí, por ejemplo, está el Partido de los Trabajadores, que desde un principio se presentó como oposición al gobierno de Fernando Lugo”, comenta.

 

Bastión de la derecha

 

En este período, Palau establece que  el bastión de la derecha y sus grandes medios de comunicación fueron el Parlamento y  tampoco cree que haya habido voluntad real por superar esta campaña establecida para cerrar cualquier posibilidad de que el gobierno vire a la izquierda. En ese juego, “la izquierda quedó bastante sometida. Ahora esos nudos se están desatando. Hay signos claros en diferentes sectores”.

 

Este cerco y la falta de voluntad real del gobierno de sostenerse “en el movimiento popular” ha hecho que finalmente  se haya buscado “una gobernabililidad en el cuoteo, como en un mercado de cargos y prebendas”, nos dice en referencia a los acuerdos últimos establecidos en el Congreso.

 

Ella avizora un 2011 de acciones directas desde los movimientos organizados con agendas que no estén dictadas por el gobierno, “ni que sean solamente una respuesta ante la amenaza de golpe de la derecha”.

 

Ella cree que no es necesario que los partidos considerados de izquierda dejen  los espacios institucionales, sino que es hora de separar las aguas: “De retomar la disputa en las calles, en las ocupaciones, más allá de las negociaciones políticas institucionales”. Porque, según ella, está demostrada la línea. “Cuando se negocia en espacios institucionales por tierra, vivienda, salarios y otras demandas, hay que acompañar todo esto con la movilización. No se puede sentar a negociar reforma agraria, por ejemplo, sin la gente movilizada. Solamente hay respuesta cuando la gente presiona y se moviliza”, expresó.

 

De presiones, negociación y movilización

 

“Cuando se negocia en espacios institucionales por tierra, vivienda, salarios y otras demandas hay que acompañar todo esto con la movilización”, nos dice la socióloga Mariel Palau, como tratando de prefigurar el rumbo que debieran tomar las fuerzas consideradas de izquierda en su relación y participación con y en el gobierno de Fernando Lugo.

 

Ella, muy cercana al movimiento campesino, sentencia: “No se puede sentar a negociar reforma agraria, por ejemplo, sin la gente movilizada. Solamente hay respuesta cuando la gente presiona y se moviliza. Eso lo demuestra nuestra historia de luchas y reivindicaciones”.

 

Es un poco en la línea que había planteado el politólogo argentino Atilio Borón en su visita a Paraguay, al decir que “sin movilizaciones y presiones de los pueblos todo gobierno se derechiza”.

 

POR JULIO BENEGAS

(Publicado en el diario ABC Color)

 

COMUNISTAS

  • POR MIGUEL H. LÓPEZ

Lugo se está yendo. Se aleja. Va distanciándose de quienes prometió asistir.

El retiro de apoyo del Partido Comunista Paraguayo al gobierno de Lugo, más allá de los múltiples comentarios a favor o en contra que va generando, es una importante llamada de atención sobre lo que está pasando y el rumbo que va tomando el país.

Esta agrupación política, tal vez la más honesta y ética que conozca en su historia (hasta hoy) el Paraguay, traspasado de corrupción y malnacidos, después de por lo menos seis décadas, volvió a depositar alguna confianza en un Gobierno. Ese gesto debe interpretarse en su real dimensión.

Los comunistas paraguayos, como muchos de los que pueblan el mundo, siempre se caracterizaron por su honestidad, solidaridad, capacidad de análisis e inteligencia para entender, interpretar y actuar en los diversos escenarios. Si para el 20 de abril de 2008 -y ya en la etapa electoral previa de las generales- apostaron a respaldar el proyecto y el programa de gobierno que proponía Lugo, era porque definitivamente -con sus luces y sombras- constituía lo más progresista y social que podía lograrse en ese y en este momento.

Pasó el tiempo. En coyunturas críticas, en su primer gran tramo de gobierno, el ex obispo tuvo presente y acompañándoles a los comunistas, como garantía de honestidad y reserva moral. Lugo siguió dando tumbos y para sostenerlo mejor se articularon en el Frente Guasu con otros sectores de izquierda para dar un colchón político importante al Gobierno. Este siguió errático y haciendo caso omiso al reclamo que le hacían para que cumpliera su programa electoral. Al final, como hacen las palomas en las iglesias, Lugo cagó hasta a los fieles.

Hasta donde se conoce, los comunistas de acá son gente seria. Como prueba de ello está el recientemente desaparecido Ananías Maidana, incansable e indoblegable luchador por las causas del pueblo. Que ahora anuncien que se apartan de Lugo es un síntoma que debe preocupar al Gobierno. Tal vez no por su caudal electoral o por su movilización posible desde las bases o las masas, sí por la contundencia política y la veracidad de su análisis: Lugo se apartó del compromiso asumido con la gente que le votó. Efectivamente, el presidente va dando cada vez más giros hacia el sector más conservador de la sociedad, de ese que odia todo lo que huela a pobre o a programa social. De ese que no soporta que se invierta en casas populares o víveres para los indígenas o implementos para campesinos o tierras para la reforma agraria o salud gratuita para quienes ni siquiera tienen dónde nacer; pero que sí apoya el subsidio a la soja, cobro de bajos aranceles aduaneros para la importación de los industriales y simbólico impuesto (Imagro) a los productores, que representan el 40% de la actividad económica en el país. O créditos blandos que al final ni siquiera pagan como los transportistas. Ya ni hablemos de todos esos sectores y sus aliados en el Parlamento que se oponen al impuesto más justo que hasta ahora el mercado conoce: el Impuesto a la Renta Personal.

Lugo se está yendo. Se aleja. Va distanciándose de quienes prometió asistir. Va olvidando su compromiso programático y ejecutando políticas casi criminales desde su Ministerio del Interior o impopulares, como Hacienda, INDI, Indert, MAG, MOPC, etcétera.

Los comunistas sobrevivieron a la dictadura y demostraron estar en lo cierto. Ahora se alejan de Lugo porque abandonó la “ética y la justicia, pactando con el oviedismo fascista y toda la derecha”. Y no dejan de tener razón…

(Publicado en www.blogs.ultimahora.com)

“JORGE RAFAEL VIDELA USÓ UNA REPRESIÓN SIN PRECEDENTES”

Deutsche Welle conversó con Mariana Llanos, del Instituto de Estudios Latinoamericanos del GIGA, en Hamburgo, sobre las implicaciones del juicio y sentencia a cadena perpetua al ex dictador argentino Jorge Rafael Videla.

Este miércoles (22.12.2010) culminó con sentencia a cadena perpetua el juicio que se le siguió en la ciudad argentina de Córdoba al ex militar y dictador Jorge Rafael Videla por el asesinato de 31 presos políticos, así como por el secuestro y la tortura de seis personas.

Videla fue nombrado presidente de facto por una Junta Militar y ocupó la presidencia de Argentina entre 1976 y 1981, durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional que arrancó tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. La Fiscalía pidió en noviembre que Videla y otros quince imputados reciban la pena de reclusión perpetua, mientras los abogados defensores exigían su absolución. En el caso de Videla, la petición de sentencia fue concedida.

 

Videla ya había sido sentenciado a cadena perpetua en el histórico juicio a las juntas militares de 1985, pero en 1990 recuperó la libertad gracias a los indultos otorgados por el entonces presidente Carlos Menem (1989-1999). En 1998 fue detenido nuevamente, acusado de apropiación ilegítima de menores durante la dictadura. Videla estuvo bajo arresto domiciliario hasta que ese beneficio fue revocado en 2008 y fue enviado a la cárcel del cuartel militar de la localidad bonaerense de Campo de Mayo. Según las estimaciones de las organizaciones de derechos humanos, la última dictadura argentina dejó un saldo de 30.000 desaparecidos.

 

Deutsche Welle conversó con la Dra. Mariana Llanos, investigadora del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) del GIGA, en Hamburgo, y conocedora de la historia política argentina, sobre las implicaciones del juicio que a Jorge Rafael Videla.

 

Deutsche Welle : Este martes (21.12.2010), Jorge Rafael Videla se empeñó en justificar la actuación de la dictadura que el presidió tras el golpe de 1976, alegando que el Estado argentino había perdido el monopolio de la fuerza frente a elementos subversivos que él describe como “terroristas”. Él sostiene que los militares libraron “una guerra justa”. ¿Qué diferenció al régimen de Videla de las dictaduras que lo precedieron?

 

Mariana Llanos : Si bien Argentina había padecido una gran inestabilidad institucional a partir de 1930 y el hecho de que los militares se hicieran del poder no era una novedad –ya había habido una alternancia de gobiernos democráticos, semi-democráticos y dictatoriales en el pasado–, el grado de represión que usó Videla para sofocar la insurgencia interna no tenía precedentes. Lo que en Argentina describimos como terrorismo de Estado hizo que la de Videla pasara a la historia nacional como ‘la’ dictadura.

 

Durante esa supuesta ‘guerra justa’ se violaron los derechos humanos, haciendo uso de los mecanismos de coacción del Estado para reprimir a los disidentes políticos. Cuando se abrió el proceso de transición a la democracia en 1982, Raúl Alfonsín ganó las elecciones presidenciales del año siguiente con un discurso muy simple: recitando el preámbulo de la Constitución nacional, que contempla los derechos humanos básicos de quienes viven en el territorio argentino. Pero de ahí a que se le pasara factura al régimen militar... esa otra historia. Por eso siguen teniendo lugar juicios como el de Videla después de tantos años.

 

¿Qué relevancia tienen procesos judiciales como el de Videla para Argentina y para América Latina?

 

Tienen mucha importancia. Y es que el caso argentino fue paradigmático en el ámbito de la defensa internacional de los derechos humanos. Ya en el año 1985, Argentina le abrió un juicio a las juntas militares; Videla ya fue juzgado en aquel momento. Y el tribunal que enjuició a los miembros de esas juntas sentó un precedente importante. Espero no equivocarme cuando digo que esos juicios son únicos en los procesos de transición hacia la democracia que tuvieron lugar en las últimas tres décadas; creo que no ha habido otros similares.

 

El caso de Argentina contrasta enormemente con los de España, Chile, Uruguay y Brasil, por ejemplo, países en donde se ha avanzado mucho más lentamente en lo que se refiere al enjuiciamiento de quienes han violado los derechos humanos durante las dictaduras. No digo que en esos países no se haya hecho justicia en los últimos años, lo que quiero enfatizar es que Argentina sirvió como ejemplo al demostrar que eso era posible. En Argentina se les llevó a los tribunales desde un principio y de una manera dramática.

 

Después hubo reveses lamentables. A mediano plazo fueron electos Gobiernos que no tuvieron la disposición para garantizar que los actores principales de la dictadura permanecieran en la cárcel; en los noventa, durante el Gobierno de Carlos Saúl Menem, se hicieron varios indultos. Fue en la primer década del nuevo milenio, durante las dos presidencias del matrimonio Kirchner, que se recuperó la voluntad política de seguir haciendo justicia en esta materia. Esa determinación a escala estatal y una sociedad civil comprometida con la conservación de la memoria política son fundamentales para que los desafueros de los dictadores reciban el merecido castigo, porque las organizaciones civiles están facultadas para presentar esos casos ante los tribunales.

 

 

Se suele dar por sentado que estos procesos judiciales sirven de ejemplo al dejar claro que la justicia no deja impune los abusos de los dictadores. Sin embargo, las nociones tradicionales de ’democracia’ y ‘dictadura’ han ido sufriendo transformaciones a lo largo de las últimas tres décadas en Latinoamérica. En este momento, la comunidad internacional observa con preocupación como ciertos Gobiernos asumen rasgos autoritarios y agreden el orden constitucional de sus países tras una fachada democrática…

 

En varios países de América Latina se percibe una tendencia al gobierno autocrático, evidenciado en la concentración del poder político en la figura del presidente, por ejemplo. Y el caudillismo, el personalismo y el hiperpresidencialismo tienen una larga tradición en la región. Pero una cosa es un gobierno autocrático y otra cosa es un gobierno autoritario, como el de Videla, que pasó por encima de derechos humanos tan fundamentales como el derecho a la vida. Esa dictadura cometió excesos atroces en ese aspecto.

 

No solamente encarceló a un sinnúmero de personas, sino que las torturó y las privó de una identidad al hacerlas desaparecer; no hay documentos que permitan rastrear sus cuerpos. A las detenidas que estaban embarazadas las mataban y les robaban los bebés para dárselos a otras familias, con el agravante de que a las madres de esas mujeres se les ha hecho casi imposible recuperar a sus nietos. Y todo eso sin mencionar que esa dictadura llevó a Argentina a la ruina económica y a la guerra, con el conflicto de las Islas Malvinas.

 

Debemos diferenciar una cosa de la otra. Las actuales tendencias autocráticas de América Latina no se caracterizan por ese tipo de atrocidades, sino por un desequilibrio de poderes a escala gubernamental.

 

Autor: Evan Romero-Castillo

Editor: Enrique López

 

REORGANIZAR LOS MINISTERIOS PARA LA EFICIENCIA DEL ESTADO Y NO PARA AGRANDARLO TODAVÍA MÁS

El Paraguay no tiene un Ministerio de Economía, pero ha proliferado la creación de subsecretarías de Estado. El Gobierno viene estudiando la reorganización ministerial, con asistencia externa. Mientras, el Senado acaba de aprobar la creación de un Ministerio de Desarrollo Social, que agrupará varias subsecretarías y direcciones. En el campo no se tiene una Agenda País ni una idea de la reforma del Estado, pero se insiste en las cuestiones de superestructura.

El país necesita la modernización de su aparato estatal. Su estructura ya es obsoleta. Y además el Estado se ha convertido en un monopolio en la absorción del empleo, pero esa gran burocracia únicamente sirve para obstaculizar nuestro desarrollo.

Es irracional que el Paraguay gaste más del 90% solo para mantener esa pesada e inútil burocracia. Pues al tiempo de absorber los recursos del fisco, el funcionamiento público es tan anacrónico y fraudulento que entorpece y dificulta la gestión de la ciudadanía. Además de crecer constantemente el modelo clientelar, se encarece el mantenimiento del Estado-aparato.

 

Esta distinción es importante, pues el Estado-nacional virtualmente no existe o es precario. Los ministerios, creados para prestar servicio eficiente a la nación, son más bien una carga para el pueblo. Hay que reorganizarlos y profesionalizarlos.

 

Al parecer, esas tareas se quieren emprender. En el Palacio están manejando opciones de reforma con ayuda externa. Por de pronto, el Senado aprobó el proyecto de un Ministerio de Desarrollo Social. Formarán parte del mismo las secretarías de Acción Social, de la Niñez y Adolescencia, para Refugiados y Repatriados, de la Mujer, de Emergencia Nacional y la Diben. Pasarán a depender de dicha cartera el Viceministerio de la Juventud, el Impro y varias direcciones de los ministerios de Salud, Justicia y Trabajo, Educación y Agricultura.

 

Como puede observarse, sería una suerte de megaministerio. Tal vez se justifique, pero sin duda habrá problemas de articulación y pertinencia. Sin responder a los requerimientos del país, acaso solo los ministerios de Educación y de Salud se vinculan con la población. El resto, más los órganos de poder, son administraciones desfasadas que hacen muy poco por nuestro desarrollo.

 

En realidad, hace falta una adecuada reestructuración. Últimamente, crecen las duplicaciones que inflan gratuitamente el Presupuesto General de Gastos. Educación debería ser también de Ciencia y Tecnología. Y por demás, la Cultura es una esfera siempre refractaria para los intelectuales cuando está pegada al poder. El Ministerio de Economía es indispensable, pues debe planificar y dirigir las políticas públicas en esa área fundamental para nuestro desarrollo. Esto supone mucho más que administrar los ingresos y egresos del Estado.

 

Obras Públicas y Comunicaciones deben ser además de Energía y Transporte, sin divisiones que amplíen sus oficinas y el personal. Para mejorar la infraestructura del país necesitan de técnicos y profesionales. Hoy son ámbitos de inversión y de rentabilidad, no de gastos y sobrefacturaciones que enriquecen a sus titulares.

 

No podemos esperar otro periodo de gobierno para reducir las subsecretarías dependientes de la Presidencia. La austeridad es sistémica o de lo contrario el excedente de la burocracia agrava la corrupción.

 

Al Paraguay le urge la eficiencia y la meritocracia. La primera depende de la medida y de la estructuración del Estado. Y la segunda, de la preeminencia de la calidad del capital humano. La cuestión es que ya no se puede postergar la inversión destinada a superar el atraso. Para el efecto, será determinante responder con rigurosa lógica a la ecuación de tanto Estado como el desarrollo del país lo precise. Vale decir, adiós al clientelismo.

 

http://www.ultimahora.com/notas/382415-Reorganizar-los-ministerios-para-la-eficiencia-del-Estado-y-no-para-agrandarlo-todavia-mas

LOS VIOLENTOS TIENEN LIBRE ACCESO AL PRESIDENTE LUGO

Ayer, tranquilamente, como Juan en su casa, un bien conocido dirigente campesino, sobre quien pesa orden de captura por invasión de propiedad privada y transgresión de la ley de armas, José Rodríguez, ingresó en el Palacio de Gobierno, donde lo esperaba el presidente Fernando Lugo. El tema pendiente entre ellos: la concreción del fato de las tierras del brasileño Ulisses Rodrigues Teixeira.    

Acontecimientos insólitos, como este episodio, son los que aumentan las sospechas de connivencia entre las más altas autoridades del Gobierno y campesinos violentos autodenominados “sintierras”, quienes con una muy sospechosa insistencia presionan para la compra de las tierras del brasileño, operación que desde el comienzo estuvo envuelta en una nebulosa que mueve a pensar en la existencia para el lugar de un proyecto oculto que nada tiene que ver con tierras para campesinos.    

Este nuevo episodio constituye también una demostración cabal del desprecio que tienen las más altas autoridades del país por la Constitución, las leyes y sus instituciones. Cabe hacer hincapié en que si desde la misma cumbre del poder político se alientan y fomentan las transgresiones de las leyes de la forma más descarada, el Gobierno no solo carece de la autoridad moral para exigir su cumplimiento a los demás ciudadanos, sino directamente los incita para que, a su vez, procedan a violarlas. Por este camino, y cuando las autoridades no muestran el ejemplo de la responsabilidad en su cumplimiento, es muy poco lo que se puede esperar para que el estado de derecho sea una realidad en el Paraguay. ¿En nombre de qué principio respetable exigirá el Gobierno a los demás el cumplimiento de la ley si él mismo no la cumple?   

José Rodríguez, un campesino violento buscado por la justicia por invasión de inmueble ajeno y violación de ley de armas, tiene orden de detención –junto con Eulalio López y Virgilio Benítez– dictada por un juez competente de Santa Rosa del Aguaray (San Pedro), de fecha 15 de diciembre de este año, pero entró al Palacio de Gobierno sin inconveniente alguno. ¿Por qué no fue  detenido por la seguridad de la Casa de Gobierno? La explicación de las autoridades es que “justamente” en el momento en que el mismo ingresaba al lugar dejó de funcionar el sistema de control informático de las personas. Es evidente que las actuales autoridades creen que la ciudadanía es estúpida.    

Pero aun cuando fuere cierta esta versión, nadie en su sano juicio va a creer que fue una casualidad lo ocurrido, a sabiendas de que este personaje es muy conocido debido a su continua y gran exposición mediática, y ni Lugo ni los jefes policiales y militares del Palacio pueden alegar que ignoran que Rodríguez es buscado por la justicia. Si el presidente Lugo no sabía la situación de este individuo, quiere decir que desconoce otras cosas que ocurren en el país, que vive en el limbo. Y si así de avispados son los hombres de la seguridad del Primer Mandatario, puede afirmarse  que este corre un grave peligro.    

La infantil justificación que pretendió dar el asesor jurídico de la Presidencia de la República, Dr. Emilio Camacho, diciendo que se cayó el sistema informático del Palacio en ese momento, es ridícula y constituye una falta de respeto a toda la ciudadanía.    

El presidente Lugo está sentando muy peligrosos precedentes con el pretexto de que, buscando solución al problema de tierras que aqueja a muchos compatriotas, se puede burlar de la ley y las instituciones de la República. El caso de las tierras de Teixeira, desde su mismo origen, tiene tufos de corrupción, y la obsesión con que, pese a ello, muestran campesinos violentos y autoridades cómplices en conseguirlas aumenta la presunción de que lo que existe en verdad para ellas es la creación allí de una “zona liberada” para una narcoguerrilla criolla con inspiración “bolivariana”.    

Si el presidente Lugo realmente aspira, como dice, a contribuir en la construcción de un Paraguay moderno donde imperen las leyes y las instituciones y no la voluntad o el capricho enfermizo de sus gobernantes, debe comenzar por cumplir con las leyes y no violarlas.    

Si los violentos con orden de captura tienen vía libre para ingresar hasta el mismísimo Palacio de Gobierno, nos preguntamos qué le queda al resto de los ciudadanos. El incidente ocurrido ayer nada menos que en la sede gubernativa habla muy poco a favor de la voluntad que supuestamente tiene el presidente Lugo de hacer posible el estado de derecho en nuestro país.

LUGO Y SU POLÍTICA EXTERIOR

  • Carlos J. Ardissone

Creí que el presidente Lugo asumiría en serio su papel de administrador del Estado paraguayo y enfrentaría al Gobierno argentino con la serena energía de quien tiene el derecho de su parte. Pero el Sr. Lugo no pudo mantener sus arrestos iniciales: concurrió a la cumbre del Mercosur con su típica sonrisa tonta y se pasó asintiendo con la cabeza todas las sandeces que en estas reuniones se dicen. Hasta consintió con gestos el atrevimiento de la presidenta porteña que espera que el Paraguay acepte el ingreso del aspirante a dictador venezolano al malhadado Mercosur.

La Argentina una vez más contravino en estos días normas de derecho internacional en perjuicio del Paraguay. Contravención más perjuicio, con dolo, premeditación, mala fe, contumacia y todos los agravantes posibles que se conocen en el derecho privado aunque no se apliquen en el público.

 

Una vez más la Argentina usa sus privilegios geográficos para perjudicar al Paraguay, al país que no es su competidor ni es su enemigo. La historia es una guía capital para las relaciones de los Estados, pero la Argentina porfiadamente ignora la historia en sus relaciones internacionales y cosecha fracasos. Y echa sobre su nombre el adjetivo ignominioso de mal agradecida. Porque los países, como las personas, también tienen una reputación internacional.

 

No es nuestro país una potencia que precise ocultamientos de su política internacional. Para nuestras dimensiones geográficas, económicas y políticas, nada nos favorecerá más que la claridad y previsibilidad de nuestras actitudes.

 

Esta era la oportunidad de que el Paraguay, como lo dijo el veterano Dr. Ramírez Boettner, pidiese la urgente reunión de los cancilleres de la OEA para denunciar la violación jurídica argentina y reclamar el cese inmediato del agravio con una condena a dicha actitud. Nuestro presidente pusilánime no lo dispuso. Optó por la diplomacia informal, que no deja precedentes útiles para el que tiene derecho, y que suele ser el recurso de los ineptos que no saben actuar en ámbitos formales. Con su desgraciada actuación, Lugo hizo que el Paraguay renunciara tácitamente a los recursos que le otorga el ordenamiento jurídico internacional.

 

Ahora persiste la cuestión de los daños sufridos por el Paraguay. Es preciso llevar a la Argentina al estrado correspondiente más conveniente (pues es posible que haya más que uno) y reclamarle la indemnización a la que tenemos derecho.

 

La oportunidad mal manejada por el presidente Lugo pronto será cosa pasada, un atropello más de la Argentina oficial tradicionalmente divorciada de su pueblo amable. Pero la Cancillería paraguaya debe elaborar urgentemente una política para lidiar con nuestros vecinos grandes, Brasil y Argentina.

 

Después de la Guerra Grande, en el Paraguay hemos estado demasiado ocupados tratando de sobrevivir después de la guerra. Después inauguramos una larga era de inestabilidad política muchas veces propiciada por los vencedores. Y cuando logramos gozar de diez años de paz interna, hubimos de prepararnos para otra guerra, que ganamos demostrando que capacidad tenemos cuando los capaces y patriotas gobiernan el país. Pero volvimos a caer en la maldición de la violencia interna y del partidismo fanático y antipatriota. Del caos pasamos a la dictadura y luego, desde 1989, nos hallamos sumidos en la confusión, la ignorancia, la corrupción insuperable, herencia del tirano que anestesió al pueblo con su lema "el precio de la paz".

 

Lo más hábil que concibieron y ejecutaron los gobiernos sucesivos de Stroessner (que tuvo dos cancilleres ilustrados) fue la política pendular entre Argentina y Brasil. Esa política pudo haber dado resultados puntuales, pero careció de confiabilidad ante los ojos extranjeros; era una política caprichosa y humoral que dependía del dictador. No se nos llegó a respetar.

 

Es hora de que el Paraguay adopte sereno una actitud digna inspirándose en la doctrina Gondra: "Ya que no podemos hacer que el justo sea siempre fuerte, busquemos que el fuerte sea siempre justo". Si no podemos mandar una flota ni un ejército para destrabar los obstáculos que nos pone la Argentina en el Paraná y en sus rutas, llevémosla a los tribunales donde los grandes no son tan grandes ni los chicos son tan chicos.

 

 

 

 

 

CUMPLIENDO EL RITUAL

 

El Paraguay asumió la presidencia Pro Tempore del MERCOSUR. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, prometió trabajar por la institucionalidad del Mercado Común del Sur.

EL CUOTEO POLÍTICO PERMITEQUE LOS MEDIOCRES DIRIJANLAS INSTITUCIONES PÚBLICAS

El cuoteo político es un perverso sistema en el que, por lo general, se opta por los mediocres y no por los mejores. De los que acceden de este modo a delicadas funciones públicas, la mayoría solo buscará ser fiel a sus padrinos, olvidando que su primera lealtad tiene que ser con su patria. El reparto de cargos entre liberales y el Partido Unace -con el aval del presidente de la República, Fernando Lugo- no tiene en cuenta la capacidad de los candidatos.

La alianza entre el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el Partido Unace, de Lino Oviedo -con la anuencia y la participación del presidente Lugo- está llenando los cargos vacantes, pero no ofrece mayor calidad de funcionarios a la administración pública. Salvo en la Corte Suprema de Justicia, los electos son representantes de la mediocridad y no de la capacidad.


Ambos partidos y el jefe de Estado deben entender que participar en los diversos ámbitos del Gobierno de la República no es un juego para poner al primero que se cruza en el camino, sino el compromiso de contribuir a mejorar la calidad de los funcionarios que tienen en sus manos muy delicadas funciones. 

De personas que carecen de capacidad solo hay que esperar la actitud sumisa de los que obedecen órdenes de sus partidos, sin ser capaces ni tener el coraje de imponer sus criterios para bien de los ciudadanos. Se convierten así en títeres de sus jefes, no en servidores de la gente y en defensores de los intereses colectivos.

El cuoteo basado en la mediocridad y no en la calidad de los candidatos es sumamente nocivo para el país. A través de ese esquema en el que no se discuten los pergaminos de los postulantes y se da por hecho su nombramiento -porque se cuenta con los votos necesarios- se pierde la oportunidad de avanzar con pasos firmes hacia el desarrollo. 

Particularmente grave es la designación de Óscar Rubén Velázquez, del Partido Unace, como contralor general de la República dejando de lado a excelentes candidatos propuestos para esa sensible y estratégica institución que vela nada menos que por la correcta utilización de los fondos públicos.

Se esperaba que senadores y diputados actuasen con una mayor madurez y responsabilidad. Han demostrado, sin embargo, todo lo contrario al postular primero y designar después a quienes no darán ningún lustre a sus funciones y, por el contrario, podrían ser un obstáculo para el control objetivo de los presupuestos ejecutados por las instituciones del sector público.

La crítica a los políticos aumenta porque cada vez que tienen la ocasión de elegir entre los mejores y los peores, por lo general, optan por estos últimos. 

Olvidan los que actúan con soberbia e irresponsabilidad no disimuladas que, de a poco, van minando la paciencia del electorado que en las urnas les puede cobrar el abuso de poder impune que cometen todos los días. Las facultades que les otorga la ley no son una carta blanca para entronizar a los incapaces. 

Cuando los legisladores votan y eligen a los mediocres, apuestan al retroceso. En cambio, al optar por los más destacados se ponen al lado de un más acelerado avance de la República.


http://www.ultimahora.com/notas/388231-El-cuoteo-politico-permiteque-los-mediocres-dirijanlas-instituciones-publicas

EL MAL EJEMPLO: APLAZADOS EN DEMOCRACIA

Por Benjamín Fernández Bogado

Los jóvenes de secundaria y sus profesores prefieren un sistema autoritario que les dé seguridad, empleo y límites. Esto nos informó esta semana el mismo Ministerio de Educación sin que nadie se diera por aludido, incluido, el propio Gobierno.

Que jóvenes que no vivieron bajo una dictadura crean que un tirano haría mejor las cosas en esos campos, nos demuestra que los demócratas no estamos a la altura de las exigencias del momento y nos hemos aplazado en demostrar en acciones concretas que logren afianzar el modelo entre nosotros. Algunos creen que es un problema de instrucción cívica y moral cuando en realidad es mucho más que eso. Si enseñáramos bien en esos campos, pero la realidad institucional que vivimos nos muestra diariamente valores en contrario, nada vamos a avanzar. Si no desplazamos el cinismo de quienes debieran hacer cosas para mejorar las condiciones de nuestra educación, no pasaremos del susto del degollado ante la soga.

 

El Paraguay requiere afianzar su convicción en el sistema democrático de manera urgente, de lo contrario, nos exponemos a que alguien tipo Chávez venga y castigue el sistema con el beneplácito de un gran sector ciudadano.

 

Era comprensible en otros tiempos que una población adulta que vivió en dictadura tenga nostalgias de esos tiempos, si hasta millones de rusos todavía hoy añoran a Stalin a pesar de los más de 30 millones de asesinados sumados en su cuenta personal. Pero lo peligroso, en el caso nuestro, es que los jóvenes creyeran que un sistema autoritario es mejor que lo que tenemos, basado en la pobre calidad institucional de los tres poderes del Estado y reafirmado patéticamente en los últimos casos de nombramientos en instituciones públicas.

 

Podría concluirse que los supuestos "demócratas" son los mejores promotores del autoritarismo y culpables de que nuestros jóvenes crean que con gobernantes tipo Stroessner viviríamos mejor.

 

Esta democracia mediocre, chapucera, jodida y maniobrera solo puede producir jóvenes desencantados con su futuro, porque fue ese el mensaje que les enviaron.

 

Esos jóvenes no creen que estemos haciendo bien las cosas para dejarles un mejor país y eso lo comprueban en su prensa, en sus instituciones, en las calles y en el empleo que tienen sus padres, amigos o conocidos. Están conscientes de que es una realidad muy difícil de transformarla porque aún no tienen edad para votar y cuando les llega el tiempo preferirán no inscribirse para hacerlo o rehuirán militar en algún partido porque "estos son la misma porquería".

 

El circulo vicioso se refuerza diariamente cuando vemos que los portadores del cambio en realidad solo pretenden seguir con lo mismo por el atractivo que representan en sus vidas y haciendas. La realidad es demasiado subyugante desde el poder y las posturas nobles terminan siendo claudicadas y dejadas a un lado.

 

La democracia paraguaya, además de todos los adjetivos más arriba expresados, ahora mostrará su lado chantajista desde una Contraloría General de la República que investigará a la carta, y la publicación o no de sus hallazgos será directamente proporcional a la generosidad del aporte de los afectados. Cuando los del cambio y los demócratas quieran reaccionar... será tarde.

 

Los jóvenes han hecho su evaluación y los que debieran cambiar pautas, conductas y comportamientos no se han dado por aludidos. Al contrario, ellos que vivieron, se educaron e incluso padecieron la dictadura están demasiado concentrados en la tarea de zapa que diariamente realizan contra un sistema político al que sus conductas hieren, mancillan y degradan. El resto ya lo saben y padecen... los venezolanos, ecuatorianos y bolivianos.

 

CHÁVEZ SÍ ES VENEZUELA ASÍ COMO STROESSNER SÍ ERA PARAGUAY

Para justificar el ingreso de Hugo Chávez al Mercosur, tanto Fernando Lugo y sus seguidores como las autoridades partidarias del PLRA argumentan que “Chávez no es Venezuela”.

Paraguay sí era Stroessner como muy bien lo sufrimos en las costillas los paraguayos; y todo lo que en aquella época el país recibía, llámense créditos, reconocimientos, asientos en foros públicos, elogios o distinciones de cualquier índole, era para Stroessner y su camarilla, quienes los aprovechaban directa y personalmente para fortalecer su posición, en detrimento de la de sus opositores, amordazados, aplastados, perseguidos o arrojados al exilio.    

¿Que Venezuela no es Chávez? ¡Gran hipocresía de parte de los que esto afirman! Especialmente de los que conocieron y padecieron la tiranía stronista, y saben a ciencia cierta cómo los dictadores identifican al país entero con su liderazgo brutal. Tanto Fernando Lugo como los dirigentes liberales que sufrieron aquella época saben perfectamente bien que en un país donde rige regularmente el sistema democrático, el Estado no se identifica con su jefe circunstancial. Pero bajo las dictaduras es diferente, sucede totalmente lo contrario. Gobierno, partido y Fuerzas Armadas era la siniestra trilogía que el dictador Stroessner esgrimía para oprimir al Paraguay.    

Decir que en este momento Venezuela no es Hugo Chávez es lo mismo que decir que Cuba no es la familia Castro.    

¿Cómo en un foro regional pueden sentarse representantes de países democráticos y respetuosos de los derechos humanos a debatir sobre estos asuntos junto con representantes de los Castro, Chávez, etc.? ¿Vamos a incurrir una y otra vez en la cínica hipocresía del gobierno de Kirchner en la reciente XX Cumbre de Mandatarios de Mar del Plata, a la que no se invitó al gobierno de Honduras, cuestionándosele su legitimidad democrática, pero en cambio sí se invitó a los representantes de la tiranía castrista, que cumple nada menos que medio siglo de aplastar sistemáticamente los derechos políticos fundamentales del pueblo cubano?

En cuanto a los que falazmente siguen repitiendo que el ingreso de Venezuela al Mercosur es conveniente “económicamente” para nuestro país y para el Mercosur, habría que volver a preguntarles: ¿qué es lo que Chávez va a comprarnos si está dentro del Mercosur que no está ya comprando ahora sin necesidad de pertenecer al organismo? Ahí está el negociado de Petropar con PDVSA, por si alguien desea desmentirnos. ¿O es que el gorila caribeño está haciendo a personeros del Gobierno paraguayo “promesa$” secretas que la ciudadanía desconoce? Son los propios parlamentarios quienes hablan de la circulación de “maletines” con petrodólares. No lo inventamos nosotros.    

Chávez convirtió al Poder Legislativo de su país en el patio trasero de su palacio de gobierno, ya que moviéndoles como marioneta les hace aprobar a sus “legisladores” hasta las medidas más antidemocráticas. Chávez gobierna actualmente Venezuela por decreto; clausura medios de prensa, confisca empresas privadas, conculca los derechos económicos fundamentales, y bajo la acusación de “oligarcas al servicio del imperio”, el pulgar del tirano doblado hacia abajo significa que a sus víctimas no les cabe forma alguna para defenderse.    

Encima, Chávez se vincula con regímenes despóticos y provocadores, desarrollando con ellos proyectos hostiles, adquiriendo armas por valores astronómicos que retacea al muy necesario desarrollo de la cada vez más hambreada Venezuela, donde a pesar de las decenas de miles de millones de dólares en petróleo que explota, se están racionando alimentos. Chávez padece de visibles delirios mesiánicos y de ambiciones de hegemonía regional, y tal vez hasta mundial; quiere exportar su “revolución” al resto de América Latina, como intentaron hacer los Castro al principio de los años 60.    

No es admisible de ninguna manera que grupos como el Partido Tekojoja y otros que sufrieron la persecución stronista y hoy se autoubican a la izquierda del espectro político local estén bregando por el ingreso de Hugo Chávez al Mercosur, utilizando la mentira infantil de que “Chávez no es Venezuela”, así como también es difícil de entender que el Comité Político del PLRA se sume a esta estafa ideológica.    

Al régimen del gorila venezolano hay que tenerlo lejos de las organizaciones y foros donde se exige que el valor democrático sea requisito primordial; aunque esto signifique “perder dinero”, que es, desde luego, lo único que Chávez puede ofrecer a cambio de que se le acepte en los clubes de gobiernos demócratas de Sudamérica. En el Mercosur existe una “cláusula democrática” que es más un adorno en su árbol de Navidad estatutario que una restricción verdadera. Si esta cláusula sirve realmente para algo, esta es la oportunidad para hacerla valer. Que se la invoque para impedir el ingreso a la organización de un dictador que ahora mismo está gobernando su país por decreto. ¿O se necesitan más pruebas que las que Hugo Chávez ya proporcionó para calificar como despótico y antidemocrático a su régimen?   

Lastimosamente, Venezuela es, hoy en día, Hugo Chávez. Meter a Chávez en el Mercosur significará darle voz y voto en las decisiones que afectan nuestro futuro. Con él adentro, no ganaremos un rico socio comercial, como repiten machaconamente los malintencionados bolivarianos; lo que tendremos será un tirano desequilibrado, “borracho de socialismo” como lúcidamente alguien lo describió recientemente, un autócrata mesiánico que extenderá tanto su poder y sus locuras, que podrá hasta debilitar nuestra posición en la región y, ¿quién no lo prevé?, en el mundo mismo.    

¿Eso es lo que queremos? ¿Tener a un siamés de Stroessner sentado a nuestro lado? Los legisladores, por lo menos los de pensamiento honesto, tienen que responderse a sí mismos estas preguntas antes de tomar la crucial determinación de permitir o no que Chávez ingrese al organismo de integración regional y, que con esto y su chequera, capture en sus manos los controles de mando del futuro de nuestro país.

 

http://www.abc.com.py/nota/chavez-si-es-venezuela-asi-como-stroessner-si-era-paraguay/

ESTÚPIDO DISCURSO DEL PRESIDENTE LUGO EN LA CUMBRE DEL MERCOSUR


Decepcionante es la calificación más amable que merece la intervención del presidente Fernando Lugo en la Cumbre del Mercosur, que acaba de realizarse en Foz de Yguazú.    

Habiéndose producido recientemente, de parte de sindicalistas portuarios de Buenos Aires, con silenciosa y ladina complicidad del gobierno de Cristina Kirchner, un grave boicot a productos y transportadoras fluviales paraguayos, agresión que nos ocasionara enormes e injustos perjuicios económicos y morales, el Presidente paraguayo prefirió desaprovechar la irrepetible oportunidad que tuvo en el foro regional para dar a conocer el modo como el consocio argentino fomenta la integración.    

Su discurso tenía que haber comenzado por relatar a los presentes y al mundo, ejemplificando con el caso señalado, por qué el Mercosur para Paraguay, hasta ahora, continúa siendo mucho más un nombre pomposo en el papel que un hecho concreto y visible en la realidad.    

El presidente Lugo se excusa con el argumento de que en las cumbres no se pueden analizar problemas bilaterales y que, además, el problema con Argentina está resolviéndose en el ámbito diplomático en forma satisfactoria.    

De manera que, atendiendo a esto, debemos esperar  a que Argentina y Brasil manoseen y se mofen de nuestra soberanía y nuestros intereses todas las veces que quieran sin temer pasar calores en las reuniones mercosurianas, cumbres y encuentros continentales, porque allí, según Lugo, no puede ir uno a quejarse de las injusticias que sufre a manos de otros Estados que están en la misma reunión. De esta manera, estas reuniones continuarán siendo el gran “vyrorei” que son actualmente.    

Pero al menos Fernando Lugo, sin entrar a analizar el “problema bilateral” con portuarios y Gobierno argentinos, hubiera aprovechado la ocasión para ilustrar algo que sería muy educativo para todos: señalar cómo no debería comportarse un consocio del Mercosur con los demás, si es que se pretende, finalmente, al cabo de dos décadas de estancamiento, hacer crecer y desarrollar el raquítico organismo regional.    

Porque precisamente por culpa de regímenes proteccionistas, populistas, inamistosos e hipócritas, como los que actualmente rigen las administraciones gubernamentales de la Argentina y el Brasil, Mercosur no va hacia ninguna parte. Sus presidentes se reúnen para posar ante los fotógrafos, tirarse flores unos a otros y divagar sobre problemas extrarregionales, asuntos lejanos y extraños a las cuestiones comunes.    

Tal vez para eludir la obligación moral como presidente que tenía el Jefe de Estado paraguayo de referirse a los problemas reales e inmediatos que verdaderamente afectan e interesan al pueblo paraguayo, en su discurso se dedicó a comentar el diferendo entre Costa Rica y Nicaragua, a darle la bienvenida a Cuba, a dirigirles alabanzas a Lula da Silva y a la mandataria electa del Brasil. Como se ve, todos ellos sin ninguna importancia para el Paraguay.    

O sea que, mientras Lugo repetía como loro frases mil veces dichas en los últimos veinte años, como por ejemplo “deseo reiterar nuestra voluntad de seguir apostando al Mercosur, a su fortalecimiento, a su consolidación, en la convicción de que la integración es el camino para acercarnos a las metas que perseguimos todos, de un mayor bienestar para nuestros pueblos, a través de un desarrollo económico y social inclusivo”, en ese momento persistía con toda crudeza en la frontera la mayoría de los obstáculos para que los horticultores nacionales coloquen sus productos altamente perecederos en territorio argentino, como denunciaba aquí el ministro de Agricultura y Ganadería, Enzo Cardozo.    

De manera que mañana mismo podría producirse otra vez un boicot, una clausura, la aparición de nuevas exigencias aduaneras antojadizas o cualquier otro impedimento creado adrede por uno o varios de los “hermanos integracionistas” del Mercosur, y los paraguayos no tendríamos un foro donde hacerlos conocer o denunciarlos.    

Por este camino que sigue el gobierno de Lugo, el Mercosur continuará siendo la maquinaria inservible que es hasta ahora, porque no tiene la mínima capacidad de cumplir los propósitos que motivaron su creación. ¿Cómo el bloque va a ser “un medio efectivo para crear las condiciones para transformar las estructuras económicas, generar más y mejores empleos y una mejor calidad de vida para nuestros pueblos” con estas actitudes que con tanta frecuencia asumen las autoridades de nuestros prepotentes vecinos contra nuestros intereses económicos?   

Los jefes de Estado paraguayos, Lugo o cualquier otro del futuro, deberían meditar serena y detenidamente sobre estas circunstancias, sobre lo que de ellos se espera, sobre la antipatriótica falta de energía y coraje que domina hasta ahora sus actitudes y sus discursos, DEBEN comenzar a hablar con la claridad y fibra que se espera de un estadista, ejerciendo la defensa efectiva de nuestros derechos y denunciando las injusticias e inconductas contra nuestro país en todas las oportunidades que se les presenten, empleando el discurso que cada ocasión merezca.    

A estas alturas de su experiencia presidencial, debería percibir ya el presidente Lugo que con una presencia puramente protocolar en las reuniones regionales, continentales y mundiales, con declaraciones edulcoradas, llenas de lugares comunes y enunciaciones vacuas –las declaraciones conjuntas son copias de todas las cumbres anteriores–, Paraguay jamás va a ganar el respeto de los Estados vecinos y del concierto mundial de naciones y, menos aun, impedir que Argentina y Brasil atropellen alevosamente nuestros derechos e intereses cada vez que se les dé la gana.



http://www.abc.com.py/nota/estupido-discurso-del-presidente-lugo-en-la-cumbre-del-mercosur/

AL FINAL DEL 2010

AL FINAL DEL 2010


  • Alberto Vargas Peña.

Faltando menos de quince días para finalizar el año, el Gobierno sigue cometiendo errores garrafales, que no hacen sino seguir la dinámica normal establecida en abril del 2008. El gobierno del cambio no acertó una.

Los últimos errores son ejemplares. Un decreto, inconstitucional, que pretendió
legislar sobre el pago de los aguinaldos en el sector privado. Resistido por
todo, el decreto debió ser derogado. Nadie pensaba cumplirlo y eso decidió al
Gobierno a modificar su decisión.

Hizo aprobar un proyecto de ley sobre concesión privada de los aeropuertos y
aeródromos principales. Resistido como una traición a la Patria, por la violación de la soberanía, se manifiesta como algo pero que un crimen. Es un error.



 



Entrega a
empresas brasileñas la construcción de la Línea de 500 Kv que ha comenzado a ser construida
mediante la preparación del local de Villa Hayes.



 



Comenzó a
trabajar bien, al confrontar con Argentina por el tema del bloqueo sufrido en
Buenos Aires. Pero no cumplió con su promesa de no asistir a la reunión del
Mercosur prevista. Argentina cedió, pero puede volver a importante. El problema
no se resolvió.



 



El
Gobierno sigue insistiendo en la Reforma Agraria como si fuera la solución
económica del país. La
Reforma Agraria no es ninguna solución puesto que no puede
desarrollar un país de manera conveniente. Tiene límites insalvables y se trata
de una idea antigua, ya ensayada mil veces, con el mismo resultado. El Gobierno
no presta aviso a la realidad de la economía, ni estudia los resultados de
ensayos exteriores. Sigue con su dinámica de estudiar ideas antiguas.



 



El
Gobierno no tiene ideas modernas ni personal con capacidad para enfrentar
desafíos de alto nivel. Desde su instalación inició una campaña para establecer
en el Paraguay un sistema anacrónico, fracasado y en desaparición, con el
cuento, falso, de que beneficiará a la gente más pobre.



 



La Reforma Agraria no es más que un gesto antiguo,
romano, fracasado. La economía necesita un impulso diferente. Hay que apostar
por el Comercio y la
Industria y todo el país debe ser organizado para ello.
Apostar por la Reforma
Agraria es jugar con el cuatro de copas.



 



El
Ministerio de Hacienda continúa con su tesis de aumentar los impuestos porque
no se atreve a limitar los gastos ni a superar la burocracia. Es una política
retrasada, capaz de resolver un problema creando otros de mayor magnitud.



 



El
Gobierno entra en su tercer año sin perspectivas y sin esperanzas. El PLRA,
partido que se dice liberal, sufrirá más que ningún otro, cuando debería estar
presentando ideas para resolver los problemas paraguayos. La ANR busca retornar, pero muy
dividido. Las otras agrupaciones no existen. La izquierda piensa, pero como es
habitual, con cien años de retraso.



 



Lo único
que busca es la plenitud del poder y tal como siguen las cosas, lo alcanzará.
El Paraguay está gobernado desde afuera y el canciller brasileño actual anuncia
que el Paraguay votará el ingreso de Venezuela en el Mercosur.



 



Probablemente
sucederá.

MERCOSUR Y BICENTENARIO

MERCOSUR Y BICENTENARIO


En su mensaje de fin de año, entre otras muchas consideraciones, la Unión Industrial del Paraguay (UIP) planteó una cuestión de enorme importancia para nuestro país y que merece un debate amplio, con la intervención de todos los sectores. La UIP afirma que es el momento de decidir la continuidad de Paraguay en el Mercosur. A casi dos décadas de la firma del Tratado de Asunción –punto de partida del Mercado Común del Sur– y, sobre todo, a 200 años de la

Independencia de nuestra nación, la situación de las relaciones con los países vecinos y la conveniencia o no de permanecer en un proyecto de integración que, nadie se atrevería a negarlo, ha aportado más perjuicios que beneficios son asuntos que deben figurar entre los primeros de la agenda política. El Mercosur es claramente un tema prioritario en las reflexiones y resoluciones que los paraguayos deberíamos hacer en el bicentenario.

Los recientes
problemas para el tránsito fluvial de mercaderías con destino a nuestro país en
Argentina demuestran hasta qué punto la integración y la convergencia de
intereses en la región es casi siempre mera retórica. Aquello que siendo aún
provincia del Virreinato del Río de la
Plata el Paraguay ya reclamaba –la libre navegabilidad de los
ríos, la abolición de los abusivos gravámenes por parte de Buenos Aires– es
todavía hoy materia pendiente. Muchos de los argumentos y de las posiciones
asumidas por el gobierno de Carlos A. López sobre este punto tienen hoy, por
increíble que parezca, una gran vigencia. Para la plena soberanía de un país
sin litoral marítimo como el nuestro es crucial el libre tránsito por los ríos,
los cuales constituyen las principales vías de exportación de la producción y
de importación de mercancías.



 



En cuanto
al Brasil el panorama no es más favorable. Al injusto Tratado de Itaipú, hay
que sumarle los frecuentes cerrojos aplicados al comercio fronterizo así como
medidas proteccionistas que dificultan las exportaciones paraguayas. Brasil es
uno de los defensores más férreos del Mercosur porque forma parte de su
estrategia de proyección global: Sudamérica es su ámbito de hegemonía con el
que el resto del mundo solo puede negociar y llegar a acuerdos con su anuencia.



 



En
contrapartida, el Estado paraguayo no otorgó demasiada atención al Mercosur,
donde siempre permitió que la voz cantante la llevaran los socios poderosos.
Prueba de ello es que hasta hace poco tiempo Paraguay careció de embajador en
Buenos Aires durante años.



 



Atendiendo
a estos hechos, a la hora de analizar el Mercosur, es importante determinar
cuánto de este balance negativo es atribuible a las actitudes de Argentina y
Brasil –que después de todo no hacen sino defender sus intereses– y cuánto es a
causa de la desidia, negligencia y miopía de la política exterior paraguaya.



 



Si el
Paraguay se ratifica en su apuesta por el Mercosur y quiere convertirlo en un
emprendimiento beneficioso será indispensable introducir cambios muy profundos
en la política exterior. Ante todo, es crucial sostener con mucha mayor firmeza
las posturas paraguayas. También es clave fortalecer decisivamente los lazos
con Uruguay y Bolivia, por ejemplo, en la búsqueda de un mayor equilibrio
regional. Asimismo, no hay que olvidar que esta iniciativa de integración no es
una jaula y que nuestro país puede y debe construir alianzas y acuerdos
económicos y comerciales con naciones de extrazona. El acercamiento a otras
potencias y mercados debe ser naturalmente un eje estratégico para el país.

LA UIP DESNUDA LAS LACRAS DEL MERCOSUR

LA UIP DESNUDA LAS LACRAS DEL MERCOSUR




En el mensaje pronunciado ayer con motivo de fin de año, el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Gustavo Volpe, formuló un descarnado análisis sobre la patética situación que atraviesa actualmente el proceso de integración regional. Partiendo de la situación generada días atrás con el afrentoso bloqueo que un grupúsculo de inescrupulosos sindicalistas argentinos impuso al comercio
exterior paraguayo, concluyó más que justificadamente que ha llegado la hora de “definir, de una vez por todas, si el Mercosur es un proyecto serio o una ficción cruel”.   

El representante de la industria nacional destacó la extrema gravedad de los
hechos registrados con Argentina, señalando que no solamente impugnan la
remanida retórica integradora esgrimida constantemente por nuestros
presidentes, sino que ameritan un “detenido análisis” sobre las “ventajas y
desventajas de continuar en un acuerdo regional que nos condena a la
humillación perpetua para reclamar derechos que nos corresponden”.  

La firme protesta de la UIP no podía ser ni más oportuna ni más contundente, y exige del Gobierno un abordaje serio y profundo de la cuestión, porque efectivamente no tiene ningún sentido que mañana el presidente Fernando Lugo acuda a Foz de Yguazú a sentarse en una mesa redonda a departir amablemente con sus colegas del bloque y a posar sonrientes para la foto oficial del encuentro, mientras que estos o no dan solución a los reiterados, urgentes y justificados reclamos que planteamos los paraguayos, o directamente están involucrados en impulsar acciones que atentan contra nuestra soberanía y entorpecen nuestro desarrollo.   



 



Por eso
es atinado el llamado de la UIP
en el sentido de que, en momentos en que nuestro país se prepara para asumir la
presidencia pro témpore del Mercosur, resulte “imperativo que nuestra
diplomacia replantee, desde sus fundamentos, la razón de ser y las modalidades
del proceso de integración”. Lo dijo, además, con todas las letras, cuando
sostuvo que el progresivo deterioro del bloque “amenaza la yugular de la
economía paraguaya”.   



 



Es
preciso señalarlo con claridad: desde su fundación hasta esta parte, el
Mercosur solo ha significado reiterada frustración para el Paraguay. Nada de lo
bueno que se auguraba aquel 26 de marzo de 1991, cuando se suscribió aquí el
Tratado de Asunción, ha sido llevado a la práctica. Tal es así que hoy, a casi
veinte años de aquel acontecimiento, los países miembros y sus dirigentes
–fundamentalmente aquellos de las economías mayores– continúan sin poder
garantizar el ejercicio del primer artículo del acuerdo, que establece
precisamente la “libre circulación de bienes, servicios y factores
productivos”.   



 



Resulta
entonces criterioso el planteo de la
UIP de acudir a “instancias e incluso tribunales
internacionales de mayor alcance”, cuando el Mercosur “no es capaz de dar un
corte definitivo” a los problemas que se generan.   



 



Es
sumamente decepcionante que nuestros presidentes, en vez de acelerar la
integración de las economías, en vez de privilegiar el propio “mercado común”
que se pretendía crear, priorizaron la creación de inservibles instancias
burocráticas y órganos políticos –repletos de zoqueteros que viven a expensas
del sufrido aporte de los contribuyentes– que nada tienen que ver con las
reales necesidades de la gente. Tan penosa es la situación y tan desviado el
propósito fundacional, que se brega porfiadamente por asegurar la expansión del
bloque –insistiendo en la necesidad de incorporar a Venezuela al mismo, por
ejemplo– antes de que el propio proceso integrador no esté ni por las tapas
algo consolidado.   



 



También
lo recordó el titular de la UIP
en su discurso de ayer: “Parece irónico y de contramano que, en estos mismos
días, se esté presionando y hasta seduciendo con prebendas al Parlamento
paraguayo para aceptar la incorporación de Venezuela al bloque regional,
propuesta a la cual la
Unión Industrial Paraguaya reitera su más absoluta
oposición”.   



 



La
responsabilidad del Paraguay al asumir la presidencia pro témpore es, pues,
histórica. Urge no solo un relanzamiento del bloque, como se había propuesto en
el año 2000 en un intento por maquillar las graves falencias subyacentes en
todo el proceso, sino una verdadera REFUNDACION del Mercosur; la instauración
de un nuevo paradigma que responda de manera efectiva a las necesidades de
crecimiento económico y desarrollo social de sus estados miembros.   



 



De lo
contrario, ya no tendrá ningún sentido seguir insistiendo en la utilización de
una herramienta –al fin de cuentas, solo eso es un proceso de integración– que
no ha cumplido con sus objetivos fundacionales, que no ha llenado las
expectativas de los actores principales de las economías del bloque y que,
finalmente, no tiene ninguna real vinculación con las aspiraciones de progreso
de los ciudadanos que lo conforman. Parafraseando al presidente de la UIP, ha llegado la gran hora
de las DEFINICIONES. Paraguay debe replantearse seriamente si continúa
participando en un organismo que solo le genera afrentas y perjuicios o si, de
forma libre y soberana, se inserta en un mundo cada vez más competitivo para
bregar por su propio crecimiento y desarrollo.



 



http://www.abc.com.py/nota/la-uip-desnuda-las-lacras-del-mercosur/

COMPRA DE AVIONES RUSOS

COMPRA DE AVIONES RUSOS

El gobierno nacional planea la adquisición de aviones de entrenamiento y combate de fabricación rusa, según informaciones difundidas por la prensa y que remiten a declaraciones hechas por el general Miguel Christ Jacobs, comandante de la Fuerza Aérea, a una publicación interna. Algunos meses atrás se habían hecho anuncios parecidos sobre la compra de armas y equipos para las fuerzas militares, señalando tratativas de las cuales no se volvieron a tener noticias. Se mencionó por ejemplo un viaje del entonces ministro de Defensa a Francia, para sondear las condiciones y precios ofrecidos por la industria armamentística de ese país. A su vez, el ministro del Interior se había trasladado a Rusia con propósitos similares. Es de esperar que al menos una de estas iniciativas se concrete, ya que una renovación de equipos y armamentos en las unidades militares de nuestro país es una necesidad estratégica.

En las condiciones actuales, las fuerzas militares no pueden cumplir a cabalidad sus responsabilidades constitucionales. Con una organización y estructuras obsoletas, equipos de transporte y comunicación insuficientes y armamentos perimidos, los militares paraguayos están muy lejos de conformar una fuerza de acción rápida y eficaz en el combate al crimen organizado transnacional o a cualquier otra amenaza que se cierna sobre la República. Es preciso tomar nota de lo que ocurre en países del continente –como México o Colombia– en los cuales fuerzas militares mucho mejor equipadas se ven con frecuencia rebasadas por grupos irregulares o por mafiosos y narcotraficantes. Urge devolverle funcionalidad y capacidad operativa al Ejército paraguayo para que, en estricta sumisión a los poderes democráticos, tenga la posibilidad de ejecutar las tareas que las leyes le asignan. El deber primero en este sentido es el custodio de la integridad territorial.

Por eso, ante la tentación de considerar que las hipótesis de conflicto internacional están definitivamente descartadas en Latinoamérica, habrá que recordar los recientes acontecimientos ocurridos en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica, donde un repentino desacuerdo en torno a un territorio de 150 kilómetros cuadrados amenaza todavía hoy con convertirse en una conflagración que podría involucrar a otros países.

Sin embargo, no es ciertamente la eventual e improbable defensa armada de territorio invadido la única labor de las fuerzas militares. La protección del Paraguay pasa también por la vigilancia de las fronteras, para que el país no sea usado por delincuentes y redes criminales como base de operaciones o puentes de tránsito de drogas, armas u otros contrabandos. No es un secreto para nadie que nuestro país posee extensas áreas despobladas desde donde podrían operar estas bandas o que nuestras fronteras son en estos momentos sumamente permeables al paso irregular de personas y mercancías de toda clase.

En este tipo de tareas tres elementos juegan un papel crucial: una fuerza aérea adecuadamente preparada y dotada de una flotilla de aeronaves modernas; el sustancial mejoramiento de la formación profesional de los oficiales y una apuesta decidida a la incorporación de nuevas tecnologías de defensa en las Fuerzas Armadas. Estas condiciones demandan naturalmente importantes inversiones, pero es evidente que ya es tiempo de una renovación y reestructuración que hagan posible la adaptación de las desfasadas fuerzas militares a los nuevos tiempos.

PARAGUAY BLOQUEADO

Por Guido Rodríguez Alcalá

Un capitán gana de 10 a 12.000 dólares. Un práctico, 9.500 dólares. Un maquinista, 6.000 dólares; un marinero, de 600 a 800 dólares. Me refiero a la tripulación de las embarcaciones mercantes paraguayas que navegan por la hidrovía. Además de esos sueldos, muy superiores a los de otros sectores, los de la tripulación tienen buena comida y buena atención médica gratuitas durante el viaje. Por cada dos viajes, tienen vacaciones por el tiempo de uno. Si el viaje Asunción-Buenos Aires (ida y vuelta) dura quince días, ellos trabajan en dos viajes (30 días) y descansan en el siguiente (15 días). No sé cuál otro gremio tiene tantas ventajas laborales.

La aclaración es necesaria porque un sindicalista argentino, el señor Omar Suárez, ha dicho que desea ayudar a los "compañeros paraguayos", supuestamente explotados por las compañías de navegación de bandera paraguaya. Para ayudarlos, supuestamente, Suárez y otros sindicalistas bloquearon el Río de la Plata, que ha causado mucho daño a la economía paraguaya. Salvar a quien no quiere es hacerle daño, dijo un poeta latino.

 

Los mismos trabajadores paraguayos aclararon que estaban en contra del bloqueo que ni habían pedido ni necesitaban. Por ahora se levantó el bloqueo, pero la amenaza persiste.

 

¿Cuál fue el motivo del bloqueo? Que Suárez y otros sindicalistas querían ser capitalistas. El sindicato llamado SOMU (al cual pertenecen Suárez y sus colegas) compró una empresa de navegación quebrada llamada Maruba, con dinero del Banco de la Nación Argentina. Ya tenían los barcos, pero les faltaba la carga, ¿qué hicieron? Un bloqueo para obligar a las empresas del transporte fluvial a cederles un porcentaje de la carga.

 

Naturalmente, el negocio no es solamente con las empresas que transportan la carga, sino también con las que entregan la carga. Por otra parte, la economía paraguaya, que depende del Río de la Plata para el transporte del 80% de su comercio exterior, no tenía por qué pagar la transformación de los sindicalistas en empresarios. Dejemos de lado que los sindicatos, creados para defender los intereses del trabajo, no pueden servir también los del capital -como hubiera sido el caso de los sindicalistas-empresarios-. Estos reparos no valen cuando el interés entra en juego.

 

Cómo comenzó y cómo terminó el bloqueo no queda claro aún. Suárez dijo a un medio de Corrientes que comenzó por instancia de la señora Kirchner. Después dijo que no, que la señora Kirchner instó al diálogo, y que todo se debió a una tergiversación de las declaraciones del sindicalista. Finalmente, Suárez dijo que el bloqueo terminó a pedido de la señora Kirchner. No sabemos en cuál declaración creer, pero sabemos que el comercio internacional del Paraguay depende de la voluntad de unos cuantos sindicalistas argentinos, que interpretan de manera especial los tratados internacionales del Mercosur. El Gobierno paraguayo debe hacer algo para terminar con esta dependencia.

 

LA CONTRALORÍA NO DEBE QUEDAR EN MANOS DE GENTE QUE VA A PRIVILEGIAR INTERESES PARTIDARIOS

La Contraloría General de la República es la institución encargada de fiscalizar la forma en la que se usa el dinero de los ciudadanos que pagan sus impuestos. Por lo tanto, tiene que estar en manos de personas confiables, honestas, capaces y ajenas a manipulaciones. En la lista de postulantes figuran candidatos que reúnen esos requisitos. No puede ser, entonces, que el cuoteo postule a funcionarios que solo pueden servir a intereses sectarios.

El punto más relevante de la crítica al cuoteo político no es necesariamente el mecanismo que utilizan los partidos políticos para llenar los cargos vacantes, sino lo que resulta de la selección que se hace por esa vía: ingresan los mediocres, incapaces y genuflexos, que van a estar al servicio de la facción de su partido que les posibilitó acceder a los cargos y se excluye a los que llenan un perfil de excelencia.

Si hoy se concreta en el Senado la nominación de una terna para remitir a la Cámara de Diputados -para elegir al contralor y al subcontralor de la República-, atendiendo la composición del tablero político, lo casi seguro es que la condición fundamental para ser incluidos sea la lealtad a un partido político, no la idoneidad.

Mirando la lista de 31 postulantes a contralor y 13 para subcontralor -de los primeros, 16 juegan a dos puntas al candidatarse también para este segundo cargo- hay personas honorables, con experiencia y de brillante nivel académico que podrían "proteger el patrimonio público", tal como manda la Ley 276/94 al hablar del objeto de la Contraloría General.

El artículo 9º de esa disposición legal habla igualmente de la obligación de ese órgano imprescindible en el engranaje de la Administración Pública: "El control, vigilancia y la fiscalización de los bienes públicos y del patrimonio del Estado, los de las entidades regionales o departamentales, los de las municipalidades, los del Banco Central y los de los demás bancos del Estado o mixtos, los de las entidades autónomas, autárquicas o descentralizadas, así como los de las empresas del Estado o mixtas".

Su finalidad, por lo tanto, es -al tener la potestad de revisar las cuentas de cada una de las instituciones que dependen del Estado- controlar que los fondos públicos sean utilizados correctamente, de acuerdo a las normas administrativas y contables vigentes. 

Hasta ahora, en la Contraloría han primado más intereses políticos y conveniencias coyunturales antes que el verdadero afán de servir al país, desnudar la corrupción, presentar pruebas y remitir a la Justicia los casos de malversación de fondos estatales. Al no cumplir a cabalidad sus funciones se convirtió en un organismo de legitimación de irregularidades y, por lo tanto, de consagración de la impunidad. 

El Paraguay necesita un contralor y subcontralor capaces de articular con profesionalidad mecanismos de auditoría que, con neutralidad y coraje, permitan saber con certeza si los fondos fueron o no empleados de acuerdo a lo presupuestado. Y que la llamada telefónica de ningún poderoso les haga suspender o maquillar su trabajo para amparar anomalías.

El control en democracia es esencial. Los funcionarios públicos que lo ejercen suplen a la ciudadanía en la tarea de velar por el correcto uso de su patrimonio. Por lo tanto, no puede quedar en manos de quienes solo pretenden los cargos para manipularlos políticamente y obtener resultados favorables a sus intereses. 

 

 

http://www.ultimahora.com/notas/386599-la-contralor%C3%ADa-no-debe-quedar-en-manos-de-gente-que--va-a-privilegiar-intereses-partidarios

WIKILEAKS

SOBRE DR. ROBERTO L. PETIT

Humberto Zaracho

La canción que el señor Epifanio Méndez Fleitas compuso en homenaje al TCnel Mario Baltazar Ortega, y es interpretada por la Orquesta San Solano de la que el mencionado Epifanio fue su fundador y director. La canción le fue dedicada por Epifanio Mendez por su actuación en la gesta del 4 de mayo de 1954, cuando Ortega -al frente de la tropa del Batallón 40- atacó la sede de la Policía de la Capital, causando la muerte del entonces Jefe de Policía Dr. Roberto L. Petit -rival político de Epifanio- debido a la herida de bala recibida a la altura de la axila.

Después del alevoso ataque efectuado por Ortega al margen de la orden recibida, el Dr. Petit fue llevado a la sede de los Primeros Auxilios donde falleció instantes después desangrado por la falta de asistencia médica.

Su trágica muerte fue llorada por todos los colorados de bien.

El Dr. Roberto L. Petit fue uno de los Héroes civiles del coloradismo cuando, siendo presidente del Centro Blas Garay, fue tomado prisionero por los revolucionarios en 4 Mojones y conducido a Villeta junto con otros Cadetes del Colegio Militar también caído prisioneros, casi al final de la Revolución de 1947 iniciada por el malón líbero-franco-comunista (así calificado por el señor J. Natalicio González). 

 

Mi padre, a la sazón capitán Máximo I. Zaracho, al frente de dos Compañías de Fusileros del R.I.14 "Cerro Corá", practicó la persecución de las tropas revolucionarias derrotadas en 4 Mojones.

Cuando llegaron a Villeta encontró al Dr. Roberto L. Petit y a los Cadetes que se hallaban prisioneros en el Mercado, y dispuso su inmediata libertad. De este modo salvaron sus vidas porque un grupo de revolucionarios estaba ultimando los planes para ejecutarlos ante un pelotón de fusilamiento. Con el tiempo el Dr. Roberto L. Petit fue uno de los dirigentes mas destacados de la juventud colorada. Fue designado durante el gobierno de Federico Chávez como Presidente del Instituto de Reforma Agraria (IRA), cargo que ejerció hasta el mes de enero de 1954, cuando el presidente Chávez le nombró Jefe de Policía en reemplazo del Cnel Esteban López Martínez. Este jefe militar cayó en desgracia juntamente con Epifanio y otros dirigentes del coloradismo democrático, la fracción del Partido del que el propio don Federico era  el líder.

 

Esa fue la época triste de la anarquía imperante durante la égida de gobiernos colorados.

 

 

INÚTILES RODEADOS DE INCOMPETENTES

 

  • por Nelson Cristaldo

¡La administración del presidente Lugo sigue fracasando! Y gran parte de su fracaso se debe a la incompetencia de sus asesores. Un buen administrador no es aquel que  lo sabe todo, sino aquel que  es bien asesorado. Lugo se ha rodeado de inútiles y estos a su vez se han rodeado de incompetentes. Este triste escenario se ha visto mejor reflejado en el sector eléctrico, en el que  la incompetencia de un solo técnico puede ocasionar graves consecuencias a corto, mediano y largo plazo para el país.   

Este artículo tiene como principal objetivo cuestionar de forma directa el desempeño y la actuación de técnicos y altos ejecutivos que encabezan la administración del presidente Lugo. Los comentarios expresados en este artículo no son de ninguna forma motivados por razones personales. Sin embargo, las críticas deben ser directas a aquellos funcionarios públicos responsables de perjudicar a todo un país, ya sea por incompetencia o por negligencia.   

 

Itaipú y la reivindicación de la soberanía paraguaya:   

 

Nada es más claro que el total fracaso del gobierno de Lugo en las negociaciones con el Brasil sobre el precio de la energía paraguaya producida en Itaipú. El gobierno de Lugo fue a recuperar la soberanía y terminó mendigando una línea de 500 kV. Nada se ha avanzado, en más de un año, en los puntos más importantes del acuerdo Lugo-Lula: sea el precio justo de mercado por la potencia generada en Itaipú, la comercialización de energía de otras fuentes (Acaray, Yguazú) en el mercado eléctrico del Brasil y la libre disponibilidad de la energía de Itaipú para la venta a terceros países.   

 

¿Qué ha hecho todo este tiempo el director Gustavo Codas con respecto a estos puntos? ¡Nada! ¿Ha buscado asesoría técnica? ¡No! Sin embargo, ha trabajado arduamente para rodearse de asesores en el departamento de “responsabilidad social”. (Este grupo de asesores es conocido en los pasillos de la Itaipú como el “equipo sandalia”, por la particularidad de presentarse en la oficina en sandalias). ¿Qué clase de respeto esperamos del lado brasileño de la Itaipú Binacional?   

 

De la misma forma, el Ing. Ricardo Canese, asesor de la Cancillería y gran teórico de las reivindicaciones, quien en su momento había sido un duro crítico del Brasil, ahora afirma que todo está encaminado, celebrando el gran logro sobre el Brasil. Logro que hasta ahora es un simple documento de buena voluntad firmado entre los presidentes Lugo y Lula. ¿Con qué seriedad nos miran los teóricos y estudiosos de Itamaraty? Si nuestro gran teórico decide dedicarse al proselitismo, postulándose para la intendencia de Asunción; fracasa y vuelve como asesor de Cancillería.   

 

La línea de 500 kV Margen Derecha-Villa Hayes:   

 

El regalo del Brasil y la total sumisión del Paraguay es todo lo que representa este arreglo de la línea de 500 kV. ¿Cómo reclamarle algo al Brasil si la seguridad energética del país depende de su regalo? En su momento el entonces presidente de la ANDE Ing. Sixto Amarilla, en conjunto con el ministro Dionisio Borda y bajo la asesoría del Ing. Ricardo Canese, había decidido rechazar de forma irresponsable los créditos del BID y del Banco Mundial que contemplaban la construcción de la línea de 500 kV, sabiendo que cualquier atraso en la construcción de la misma resultaría en graves consecuencias para el sector eléctrico y consecuentemente para la economía del país. El Ing. Canese ha sido un fiero defensor y propulsor de esta decisión, alegando que el Brasil se comprometió a regalarnos la línea sin costo alguno para el Paraguay. Resulta que ahora el costo de la línea subió de US$ 320 millones a US$ 500 millones, de los cuales US$ 100 millones deben ser aporte del Paraguay de acuerdo a las reglas del Focem; y aun con este aporte no se proporciona ninguna garantía de participación de empresas nacionales en la construcción de la línea. El segundo grave problema es que la obra ya se encuentra retrasada. El verano 2012 no es simplemente la fecha de entrega de la obra, sino la fecha límite en que el sistema de 220 kV puede soportar antes de un colapso total del sistema.   

 

Yacyretá y la reivindicación de la soberanía paraguaya:  

 

El fracaso de Lugo se acentúa en Yacyretá; ya ha cambiado tres directores y no ha dado siquiera un paso en el proceso de reivindicación. ¿Cuánta energía proveniente de Yacyretá ha comercializado la Argentina con el Brasil a través de Garabi? ¿Por qué no se ha hecho nada con respecto a la ilegal Nota Reversal del 92, la cual ha dado como resultado el aumento desmesurado de la deuda de Yacyretá, triplicándola en menos de 15 años? ¿Qué espera el presidente Lugo?  

 

No es sorpresa para nadie que este mismo patrón se repita en la presidencia de la ANDE, en el Viceministerio de Minas & Energía y en el Consejo de ambas binacionales, salvo ciertas excepciones.  

 

Ing. Nelson Cristaldo, recibió el título de ingeniero eléctrico en Temple University, USA, y el título de máster en ingeniería en sistemas de potencia en Florida International University, USA. Actualmente se encuentra trabajando como consultor del área de Planificación Energética.